
Madres contra la Guerra denunció la situación prevaleciente en la antigua base naval de Roosevelt Roads, en Ceiba. Inter News Service
San Juan, 11 jul (INS).- La organización Madres contra la Guerra denunció hoy que los terrenos de la Base Naval Roosevelt Roads, en Ceiba, continúan representando un grave problema ambiental y un símbolo del militarismo estadounidense en Puerto Rico.
De acuerdo con informes de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y del Departamento de la Marina de Estados Unidos, en Roosevelt Roads se han identificado al menos 82 áreas contaminadas (SWMUs y AOCs) con presencia de
metales pesados, hidrocarburos, solventes industriales y sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS).
Aunque algunas áreas han sido objeto de procesos de remediación, hay zonas con potenciales riesgos para los ecosistemas de la bahía de Ensenada Honda y para las comunidades cercanas.
“Reclamamos la publicación de un informe actualizado sobre el estado de los suelos, las aguas subterráneas y los sedimentos costeros, así como la participación de las comunidades y de organizaciones ambientales en todas las decisiones relacionadas con Roosevelt Roads”, expresó Sonia Santiago Hernández, portavoz Madres contra la Guerra.
La activista admitió que “nos preocupa el uso de los recursos hídricos del país en instalaciones militares, mientras Puerto Rico enfrenta una crisis de agua potable que afecta a numerosas comunidades, mientras las instalaciones militares reciben un suministro continuo para sostener sus operaciones”.
“En Roosevelt Roads hay aproximadamente tres mil militares, y el agua disponible no solo se utiliza para cubrir las necesidades básicas del personal, sino también para el funcionamiento y mantenimiento de toda la infraestructura militar, incluyendo aeronaves y otros equipos”, detalló Santiago Hernández.
Consideró inaceptable que, en un contexto de escasez, los recursos hídricos de Puerto Rico sean destinados de modo prioritario a fines militares mientras miles de familias enfrentan interrupciones en el servicio.
“El agua de nuestros municipios debe servir primero a las comunidades y no al sostenimiento del aparato militar”, ratificó la portavoz de Madres contra la Guerra durante una manifestación realizada en el municipio de Ceiba, en el oriente de Puerto Rico.

La organización también denuncia cualquier intento de ampliar o fortalecer el uso militar de estas instalaciones. Inter News Service
La organización también denuncia cualquier intento de ampliar o fortalecer el uso militar de estas instalaciones. “Nos preocupa profundamente que Puerto Rico continúe siendo utilizado como plataforma estratégica para operaciones militares de Estados Unidos en el Caribe y América Latina”.
“Rechazamos que Puerto Rico sea utilizado para apoyar una eventual intervención militar contra Cuba o contra cualquier otro pueblo de la región. Puerto Rico no debe servir de trampolín para guerras, invasiones o acciones que amenacen la paz del Caribe”, dijo Santiago Hernández.
La portavoz de Madres contra la Guerra subrayó que “nuestro archipiélago debe ser
un puente de solidaridad entre los pueblos y no una base para la confrontación militar”.
“Durante más de un siglo, Puerto Rico ha soportado los costos humanos, ambientales y sociales del militarismo. Es momento de transformar el área de lo que ellos denominan Roosevelt Roads en un espacio dedicado al desarrollo sostenible, la conservación ambiental, la educación, la investigación científica y la creación de empleos que beneficien a las comunidades de Ceiba, Naguabo y todo Puerto Rico”, reiteró.
Madres contra la Guerra hace un llamado al pueblo puertorriqueño, a las organizaciones sociales, ambientales, sindicales, religiosas y de derechos humanos “a unirse para defender nuestro territorio, proteger nuestros recursos naturales y exigir que Puerto Rico nunca más sea utilizado como plataforma para la guerra”.INS
ndc
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