
Los obispos católicos lamentaron la violencia intrafamiliar, delincuencia e inseguridad ciudadana. (Fuente Externa). Inter News Service
Santo Domingo, 20 ene (INS). -La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) llamó a los gestores del Poder Judicial a que actúen sin privilegios y sancionen de manera ejemplar a quienes causan daño a la sociedad por actos de corrupción.
En su Carta Pastoral divulgada con motivo de la festividad de Nuestra Señora de la Altagracia a celebrarse mañana con varios actos religiosos, la cúpula de la Iglesia católica señaló que la corrupción priva a los ciudadanos de servicios esenciales, incluyendo medicinas y derechos fundamentales, afectando gravemente la dignidad humana.
En el documento, titulado “Renovación y compromiso bautismal, desde una perspectiva sinodal”, los obispos enfatizaron que el pecado y la injusticia tienen una dimensión social, y llamaron a que el bien común prevalezca sobre intereses particulares.
En ese sentido, expresaron preocupación por las consecuencias de las acciones dolosas y afirmaron que las manos manchadas por esas anomalías han negado servicios básicos a enfermos y ciudadanos vulnerables.
Sin señalarlo por su nombre, se refieren al fraude millonario detectado por investigadores del Ministerio Público en el estatal Seguro Nacional de Salud (SeNaSa). Se trata de un caso escandaloso que ha afectado a más de 7.4 millones de afiliados. Este hecho involucra a diez imputados acusados de delitos, como prevaricación, asociación de malhechores, soborno, estafa contra el Estado, desfalco, falsificación y lavado de activos. La investigación ha revelado un esquema de corrupción administrativa, lavado de activos y desvío millonario de fondos públicos, que ha erosionado las Reservas Técnicas del seguro y puesto en riesgo la calidad y disponibilidad de atención médica para la población vulnerable.
La Carta Pastoral coloca a la familia en el centro del compromiso bautismal y social, y reconoce que muchas realidades familiares “desgarran el corazón del ser humano”.
Los obispos lamentaron “las muertes por la violencia intrafamiliar, la delincuencia y la inseguridad ciudadana; los decesos de tantos jóvenes involucrados en el crimen y las drogas; y las muertes en los accidentes de tránsito”.
El Episcopado dominicano hizo un llamado a la protección de los menores, denunciando toda forma de violencia y exclusión. Exhorta a la sociedad a asumir una responsabilidad colectiva frente a las realidades que atentan contra la vida y la esperanza de los niños, niñas y adolescentes.
La CED resaltó la importancia de la escucha y el diálogo para sanar las divisiones sociales. Asimismo, advirtió sobre el uso deshumanizante de los medios digitales cuando se emplean para la violencia, el odio o la desinformación.
En contraste, los obispos exhortaron a aprovechar las nuevas tecnologías “para difundir el bien, fomentar el diálogo, proteger a los débiles y promover la verdad”.
Advirtieron por igual, que la sociedad local enfrenta un contexto marcado por relaciones fracturadas y múltiples formas de violencia, incluyendo discriminación, difamación y descarte de los más vulnerables.
Asimismo, en el apartado dedicado al medio ambiente, la Conferencia del Episcopado Dominicano dijo que la creación no debe ser vista como propiedad para explotar, sino como un don confiado a la responsabilidad humana. Expresó preocupación por la contaminación, la acumulación de basura y la presencia masiva de sargazo en las playas, y promovieron decisiones públicas responsables.
Concluye con una invitación a renovar el compromiso bautismal mediante la renuncia a toda forma de mal, violencia y corrupción, y el compromiso de vivir como hermanos en una sociedad más justa y solidaria. INS
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