
Imagen de archivo de Brianna Genao Rosario, quien aún no ha sido localizada por los rescatistas. (Fuente externa). Inter News Service
Por Manuel Vólquez
Santo Domingo, 13 ene (INS). -Más de 100 personas participan en las labores de rastreo en la zona donde el 31 de diciembre de 2025 desapareció una niña identificada como Brianna Genao Rosario, de 3 años de edad, un caso que ha creado preocupación entre las autoridades que llevan 14 días buscándola.
La esfumación de Brianna Genao Rosario sucedió en la comunidad de Barrero del municipio de Imbert, provincia de Puerto Plata (región norte del país), mientras se encontraba junto a su abuela materna. Ese día estaban realizando los preparativos para la cena de Año Nuevo.
“Pasamos el día limpiando, barriendo los patios, porque en casa de mi tía se celebra una cena. En la noche del 30 estaban asando los puercos, se estaba preparando la ensalada. Mi niña nunca se despegó en ningún momento de mí”, dijo su abuela, Ana Rosario en una entrevista para programa de televisión «El Informe con Alicia Ortega». Todo sucedió en cuestión de minutos.
Narró que luego de terminar de limpiar, subió al segundo nivel de la casa de su tía junto a la niña. “Ella estaba acostada en la cama, se pone unos lentes y se pone el bobo. Le dijo a una prima mía que le tirara una foto. Ella se la tiró a las 4:35 p.m. Yo se la mandé a la hija mía”, explicó. Detalló que la menor salió a la casa cercana de una tía y no volvió a verla.
La búsqueda
Equipos de diferentes organismos socorristas trabajan en la localización de la menor con policías y militares en áreas investigativas, tecnológicas y de análisis, en coordinación con fiscales del Ministerio Público.
Dada la relevancia del hecho, las autoridades nacionales han sido auxiliadas en la pesquisa por técnicos del Buró Federal de Investigaciones (FBI, siglas en inglés) que se integraron a partir de ayer, lunes, a la jornada en conjunto con la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL, siglas en inglés) de Estados Unidos.
La información fue ofrecida por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, quien explicó que para esa gestión agentes locales y estadounidenses utilizarán caninos especializados que llegaron al país procedentes de Estados Unidos.
El rastreo se realiza a través de una fuerza de tarea conjunta, conformada por miembros de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y otras instituciones del Estado.
Raful calificó el caso como «bastante lamentable» y aseguró que las investigaciones y los operativos de localización continúan de manera activa hasta dar con el paradero de la niña. «No vamos a descansar hasta encontrarla», dijo.
Más temprano, con el propósito de seguir fortaleciendo las capacidades de investigación y servicio a la sociedad, el Consejo Superior del Ministerio Público creó una unidad canina especializada para integrarla a la búsqueda de personas desaparecidas y la recuperación de cadáveres.
La unidad, que estará adscrita al Instituto Nacional de Patología Forense (Inacif), intervendrá en los procesos de investigación en los que sea necesario, en coordinación con otras agencias del Estado, y siempre conforme al protocolo y las circunstancias objetivas de cada caso.
Sospechosos
Por el caso Brianna, los hermanos Rafael Rosario Núñez, de 52 años, y Reyes Rosario Núñez, de 43, tíos de la niña, fueron detenidos tras alegadas confesiones en las que habrían admitido la desaparición, violación y asesinato de la infanta, aunque declararon no recordar dónde sepultaron el cuerpo.
Sin embargo, pese a esas declaraciones, hasta el momento no han sido sometidos a la justicia por el Ministerio Público. Fueron dejados en libertad, tras concluir las indagaciones preliminares en su contra, pero aún son mantenidos en vigilancia policial.
El órgano de persecución de delitos los dejó libres por haberse vencido el plazo de su detención de las 48 horas establecido el Código Procesal Penal. Ese Código dice que transcurrido ese plazo, tras un arresto por cualquier hecho criminal, las personas investigadas deben ser liberadas, si no hay pruebas para mantener una acusación que conduzca a un juicio en un tribunal.
Un rumor cobró relevancia luego de que trascendiera que uno de los implicados, el día de los arrestos, habría pronunciado la frase de que “sin cuerpo no hay delito”, al subestimar las consecuencias penales de sus actos. Se trata de un término muy usado por los abogados penalistas dominicanos, una estrategia para evadir un juicio penal o una sentencia judicial. Es decir, para un juez condenarlos debe aparecer el cuerpo de la infanta.
En ese contexto, cabe recordar algo similar ocurrido en el 1994 con el profesor universitario y periodista Narciso González (Narcisazo), quien fue desaparecido de manera forzada, el 26 de mayo de 1994, durante el gobierno de Joaquín Balaguer, después de criticar públicamente las prácticas autoritarias del régimen.
Se recuerda que Narcisazo hizo público un artículo en la Revista “La Muralla” bajo el título “Diez pruebas que demuestran que Balaguer es lo más perverso que ha surgido en América”, donde definió al gobernante de “asesino, delincuente, inmoral, pandillero, tramposo, maquiavélico, miserable, cínico, dañino, corrupto, alevoso, servil y pervertidor”.
Fue apresado tras participar en una asamblea de profesores en la estatal Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y su cuerpo nunca apareció. Aunque hubo sospecha de que se trató de un crimen, no se presentaron acusaciones contra los autores del rapto.
En el caso Brianna, mientras avanzan los días, la incertidumbre y la tensión crecen en la comunidad, que continúa a la espera de respuestas sobre el paradero de la niña.
Visiblemente afectadas, los familiares de la menor expresaron angustia y desesperación por la falta de respuestas en torno a esa eventualidad. Indicaron que están padeciendo una pesadilla, manteniendo la esperanza de encontrar su cuerpo para darle sepultura y tranquilidad.
Una novedad
A trece días de la ausencia, las autoridades mantienen un marcado hermetismo en torno a la investigación y a los trabajos de rastreo. El perímetro donde se concentran las labores permanece restringido exclusivamente para miembros de los organismos castrenses y de socorro.
La indagación se concentra en el entorno donde fue hallada una sandalia de la menor en las primeras horas del operativo, zona que conduce a un río.
Ayer, fue encontrado un pedazo de tela que podría corresponder a una sábana o cortina, el cual fue enviado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses para los análisis de rigor.
Comunitarios que participaron en las labores iniciales de escarceos aseguraron que la prenda blanca, hallada en una finca de cacao de la comunidad Barrero, no se encontraba en ese lugar durante los primeros días del operativo, lo que hace sospechar que alguien la puso allí con propósitos deliberados.
Antecedentes
En la República Dominicana, se dan situaciones de niños que desaparecen y aún las autoridades no establecen el paradero. Es como si los tragara la tierra. Algunos luego son encontrados muertos, un funesto episodio causante de angustia, dolor, desesperación y tristeza en la familia, desafiada por un sistema de búsqueda ineficiente.
Son hechos que también involucran a personas adultas y suceden de forma recurrente, como los siguientes:
Roldany Calderón, de tres años de edad, desapareció el 30 de marzo de 2025 en la comunidad de Manabao-Jarabacoa cuando jugaba en el patio trasero de la casa de una tía; Isaías Devels, de dos años, desaparecido el 26 de julio en la comunidad de San Francisco–Vicentillo, provincia El Seibo. Fue visto por última vez jugando en el patio de una residencia. Días después, su cuerpo fue hallado sin vida; Luis Ángel, esfumado desde febrero de 2022.
En febrero de 2024, el niño Rafael Castro Terrero, de cinco años, fue reportado como desaparecido de forma misteriosa luego de que su madre saliera a un colmado y lo dejara cenando en casa. Su cuerpo fue hallado en avanzado estado de descomposición en el sector Las Casitas, del Distrito Municipal de San Luis, en Santo Domingo Este; Andy Daniel Martínez, de 11 años, ausentado el 28 de agosto de 2021. Se encontraba de vacaciones en la casa de unos familiares en Los Frailes II, Santo Domingo Este y un amiguito fue a buscarlo para ir a bañarse al mar Caribe. INS
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