
Imagen de archivo del presidente Nicolás Maduro durante un acto oficial en noviembre de 2025. Las siguientes gráficas muestran a venezolanos chavistas protestando este sábado por los bombardeos estadounidenses. Inter News Service
Santo Domingo, 3 ene (INS).-Varias organizaciones de la izquierda dominicana se unieron a los gobiernos y sectores internacionales que han condenado y rechazado el bombardeo en Venezuela por tropas élites de Estados Unidos, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
El apresamiento fue informado por el presidente Donald J. Trump que calificó como un éxito la escalada militar a gran escala en Caracas, esta madrugada, acción que generado rechazos y críticas en el mundo.
Según el comunicado, la intervención fue ejecutada en coordinación con “las fuerzas del orden de los Estados Unidos”, aunque no se ofrecieron detalles sobre la participación de agencias específicas ni sobre la logística del operativo.
En un escrito, las organizaciones locales Movimiento Izquierda Unida y Frente Amplio calificaron los ataques como una agresión militar.
El Frente Amplio sostuvo que se trató de un ataque brutal por parte de Estados Unidos y que, por tanto, lo consideraban un atentado.
Además, María Teresa Cabrera, del Frente Amplio, acusó al país norteamericano de querer apropiarse de los recursos naturales que posee Venezuela.
“El afán de apropiarse de los recursos naturales de V lleva al gobierno de EE. UU. a violar las más elementales normas internacionales de convivencia de los pueblos”, citó la líder de izquierda desde su cuenta de “X”.
Algunos medios internacionales han informado que Maduro y su esposa fueron trasladados a un barco y desde allí será llevado a Nueva York para que ambos respondan a un requerimiento judicial por narcotráfico y tráfico de armas.
Las reacciones
El ataque militar, ordenado por el presidente Donald Trump y que tuvo como objetivo la captura del mandatario Nicolás Maduro y de su esposa, ha provocado una amplia ola de reacciones internacionales, con llamados a la desescalada, denuncias de violación del derecho internacional y exigencias de acciones diplomáticas urgentes.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, hizo un llamamiento a la desescalada y pidió respetar el derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
En una publicación en su cuenta de X, Sánchez aseguró que el Gobierno de España realiza un seguimiento exhaustivo de los acontecimientos en Venezuela y detalló que tanto la embajada como los consulados están operativos, mientras el Ministerio de Exteriores permanece pendiente de la situación de la colonia española en el país.
El mensaje incluyó un comunicado de Exteriores en el que se destaca que el ministro José Manuel Albares y el propio ministerio siguen la situación de manera coordinada con los socios de la Unión Europea y los países de la región.
Albares reunió al gabinete de crisis del Ministerio de Exteriores tras el ataque aéreo lanzado por el Ejército estadounidense contra la capital venezolana. Ese mismo día, habló con el líder opositor venezolano Edmundo González, quien reside en España tras facilitarse su salida de Venezuela.
El personal de la embajada y del consulado de España en Caracas, así como sus familias, se encuentran en buen estado.
Bielorrusia se sumó a la condena expresada por Rusia y calificó la acción como una agresión de Estados Unidos contra Venezuela, advirtiendo que la situación podría convertirse en un segundo Vietnam para Washington.
La portavoz presidencial Natalia Eismont citó declaraciones del presidente Alexandr Lukashenko, quien afirmó que un escenario de este tipo no es necesario para Estados Unidos. El Ministerio de Exteriores bielorruso calificó el ataque como una amenaza directa a la paz y la seguridad internacionales.
Por igual, el presidente de Chile, Gabriel Boric, expresó la preocupación y condena de su Gobierno por las acciones militares norteamericanos en Venezuela y llamó a buscar una salida pacífica a la crisis.
Boric reafirmó la adhesión de Chile a los principios del derecho internacional, la no intervención, la proscripción del uso de la fuerza, la solución pacífica de las controversias y la integridad territorial de los Estados.
También, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este sábado que la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, así como los bombardeos al país sudamericano por parte del Gobierno de EE.UU. «cruzan una línea inaceptable».
La Comunidad del Caribe informó que los jefes de Gobierno del Caricom se reunieron de urgencia tras la operación militar ordenada por Donald Trump y que el bloque monitorea activamente la situación por su posible impacto en los países vecinos.
El organismo indicó que la situación es de gran preocupación para la región y recordó el llamado de su presidente de turno, Terrance Drew, a actuar con madurez estratégica frente a las tensiones geopolíticas en el Caribe.
Asimismo, varios ministros y fuerzas de la izquierda española condenaron el ataque. El movimiento Sumar, que forma parte del Gobierno de coalición, lo calificó como un acto de piratería imperialista y urgió a evitar que la operación se convierta en el prólogo de una invasión que desestabilice América Latina.
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, consideró que el ataque constituye una gravísima violación de la Carta de Naciones Unidas.
Los ministros de Sanidad, Mónica García; Cultura, Ernest Urtasun, y Juventud e Infancia, Sira Rego, respaldaron esta posición.
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, pidió romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos y abandonar la OTAN. La eurodiputada Irene Montero calificó a Estados Unidos como un peligro y llamó a frenar las guerras por recursos.
El líder del Partido Comunista de España, Enrique Santiago, condenó la ilegal agresión y pidió una reacción inmediata de España y la Unión Europea. El coordinador general de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, denunció que la agresión militar criminal viola la soberanía venezolana y pone en riesgo a la población civil.
Mientras, los rebeldes hutíes de Yemen condenaron el ataque militar estadounidense contra Venezuela y acusaron a Washington de librar una campaña de destrucción, dominación y saqueo de recursos nacionales.
Expresaron su solidaridad con Venezuela y afirmaron que el país tiene derecho a defender su soberanía, su pueblo y sus recursos.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA ) acusó a Estados Unidos de cometer un acto criminal de guerra que amenaza la paz, la soberanía y la estabilidad de América Latina y el Caribe.
El bloque denunció que el ataque busca saquear recursos estratégicos como el petróleo y el oro y exigió una postura firme de los gobiernos y organismos internacionales.
La ONG Foro Penal pidió respeto a la vida y a la integridad física de los presos políticos tras el ataque, al advertir que el aislamiento los hace particularmente vulnerables.
La organización señaló que no tiene información actualizada sobre la situación de los detenidos y recordó denuncias previas sobre amenazas contra presos políticos en Venezuela.
El Ministerio de Exteriores de Rusia condenó la agresión militar y llamó al diálogo para evitar una mayor escalada en la región.
Moscú expresó su solidaridad con el pueblo venezolano, apoyó la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y aseguró que su embajada en Caracas opera con normalidad.
En ese sentido, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, alertó sobre bombardeos en Caracas y pidió una reunión urgente de la OEA y la ONU.
Cuba denunció un ataque criminal y exigió una reacción inmediata de la comunidad internacional, mientras Irán calificó la acción como una violación flagrante del derecho internacional.
En Estados Unidos, senadores demócratas calificaron los ataques como ilegales y advirtieron que no existe razón para iniciar una guerra con Venezuela. INS
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Inter News Service Agencia de Noticias