
Las protestas contra los femicidios aumentaorn en 2017./Inter News Service
Por Manuel Vólquez
Santo Domingo, 28 dic (INS).- El 2017 será recordado por los dominicanos como el más tenebroso por la cantidad de feminicidios, daños severos causados por las devastaciones de los potentes huracanes como Irma y María, así como el surgimiento de escándalos de corrupción en el Poder Judicial que provocaron las destituciones de jueces y acusaciones contra fiscales y otros servidores de esa rama del Estado.
También, fue un escenario en que ocurrieron desapariciones misteriosas de ciudadanos, homicidios complejos y horrendos que involucraron vidas de adolescentes como la menor embarazada Emely Peguero, del que se acusa como principales responsables a su novio y a la madre de este; los asesinatos de la niña Carla Massiel Cabrera, de 9 años, para extraerle varios órganos, y del abogado Yuniol Ramírez.
En detalles, según los registros extraoficiales, en el año que finaliza fueron asesinadas 178 mujeres de parte de sus parejas sentimentales luego que estas se resistieran a reconciliarse. En la mayoría de los casos, los asesinos se suicidaron. De estos casos, solo en la región del Cibao (norte) se han registrado al menos 46 feminicidios.
Estas estadísticas superan las muertes de mujeres en el 2015 y 2016 cuando se produjeron 77 y 78 feminicidios íntimos que dejaron en la orfandad unos 70 niños, niñas y adolescentes, situación que a juicio de los psiquiatras, psicólogos y otros profesionales de la conducta pone en evidencia la necesidad de revisar y renovar las políticas y acciones públicas para enfrentar la violencia de género e intrafamiliar.
Informaciones ofrecidas por sectores no gubernamentales indican que del total de los crímenes, algunas mujeres fueron asesinadas en su hogar, en las vías públicas, en cabañas, en discotecas, en fincas y una fue encontrada en una fosa. Sus atacantes tenían órdenes de alejamiento hacia las víctimas.
Sin embargo, este año la Procuraduría General de la República (PGR) apenas reportó 83 muertes a causa de la violencia activa de género. En algunos de esos hechos sangrientos las autoridades han determinado que los homicidas han estado ebrios o poseídos por sustancias alucinógenas.
En el 2017 también sucedieron acontecimientos de triste recordación como fueron las pérdidas millonarias causadas a la agricultura, sistema vial y otros renglones de la economía nacional por los huracanes Irma y María. Estos fenómenos provocan cada 20 años daños por US$1,680 millones, equivalentes al 2.7% del Producto Interno Bruto, según lo refleja el estudio “Gestión financiera y aseguramiento del riesgo de desastres en República Dominicana”.
De igual manera, la justicia dominicana fue salpicada por denuncias de escándalos de corrupción atribuidos a servidores del Poder Judicial, señalados como responsables de supuestamente falsificar documentaciones para propiciar la fuga de prisioneros de alta peligrosidad como Pedro Alejandro Castillo Paniagua “Quirinito”, sentenciado a 30 años de prisión por asesinato del español Gustavo Adolfo Cervantes.
Castillo Paniagua desapareció de la cárcel luego de ser declarado muerto mediante un acta de defunción falsa que daba como causa una presunta enfermedad cancerígena que se habrían inventado médicos pagados por los familiares, quienes también sobornaron a varios funcionarios judiciales para lograr una prisión domiciliaria a su favor.
Investigaciones posteriores realizada por la Procuraduría General de la República determinaron que el reo estaba vivo, por lo que se emitió orden de captura internacional al presumir que fue sacado del país. Al menos 14 personas, entre fiscales, jueces, funcionarios penitenciarios, médicos y otros, han sido interrogados, mientras tres magistrados fueron destituidos por este caso por mandato del Consejo del Poder Judicial (CPJ),
Por otro lado, la justicia se mantuvo muy activa durante este año, conociendo expedientes de crímenes que conmovieron a la sociedad dominicana y otorgando medidas de coerción.. Los casos más destacados fueron el asesinato del abogado y catedrático universitario Yuniol Ramírez; el crimen y ocultamiento del cadáver de la embarazada adolescente Emely Peguero; el homicidio del ex monaguillo Fernelis Carrión Saviñón por parte del sacerdote Elvin Taveras, hecho ocurrido a principios de agosto pasado en unos matorrales en Bayaguana, provincia Monte Plata (este).
Además, la sentencia de 30 años al transportista Blas Peralta y compartes por matar a tiros al ex rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Mateo Aquino Febrillet. Asimismo, el expediente acusatorio contra los implicados en el asesinato de la menor Carla Massiel Cabrera para extraerle varios órganos de su cuerpo. La menor desapareció el 25 de junio de 2015 en el sector Los García de Pedro Brand y su osamenta fue hallada el 16 agosto de 2016. .
También, la medida de coerción contra Argenis Contreras, señalado como uno de los autores materiales del asesinato de abogado Yuniol Ramírez y sus cómplices, el exdirector de la Oficina Metropolitana del Servicios de Autobuses (OMSA), Manuel Rivas, el ex financiero de esa entidad, coronel Faustino Rosario y José Antonio Mercado Blanco (El Grande). Este crimen detonó la corrupción a lo interno de esa institución gubernamental.
El crimen de la adolescente Emely Peguero impactó sensiblemente a la población, ya que su cuerpo fue encontrado dentro de una maleta, en proceso de descomposición, la noche del jueves 31 de agosto en la comunidad Cayetano Germosén, provincia Espaillat (norte), luego de practicársele un aborto casero. Por el hecho se acusa a Marlon Martínez, su entonces novio, y padre de la criatura que Emely llevaba en gestación, y la madre de éste, Marlin Martínez, Simón Bolívar Ureña Almánzar, así como María Balbina Rodríguez Santos y Sugel Miguelina Polo García, estas últimas empleadas domésticas.
Por último, cabe destacar que durante el año que culmina decenas de ciudadanos desaparecieron, algunos de ellos en el mar Caribe, y jamás se ha sabido de ellos. Algunos aparecieron después muertos en matorrales, cloacas, ríos, carreteras y otros lugares. El caso más reciente es el de la señora Rosa María Mora, quien salió de su casa en la madrugada del jueves 23 de noviembre con destino a la iglesia Cristo Salvador, en el sector de Honduras, de Santo Domingo, que se encuentra a una cuadra de su casa, y a la fecha no se ha sabido de ella. INS
mv/lp
Inter News Service Agencia de Noticias