Bayamón, 23 ene (INS).- El gobernador Ricardo Rosselló Nevares aseguró hoy que no va a ser “rehén de nadie”, frente a la amenaza de que haya abandono de servicio por parte de policías que reclaman mejoras laborales.
“Yo no voy a ser rehén de nadie. Estoy a disposición de hablar y se han atendido sus reclamos”, dijo Rosselló Nevares luego de entregar en Bayamón certificados de incorporación a 20 cooperativas juveniles.
Recordó que “he sometido medidas legislativas que van a ayudar a la Policía” y consignó que “hay espacio para la colaboración, pero yo trabajo bajo el diálogo y está abierto. Hay espacio para el diálogo, pero otra cosa es abandono de servicio”.
Al respecto, indicó que “he sido claro con eso, no es aceptable, el policía tomó un juramento y estoy convencido de que ese no será el caso”.
Ayer, decenas de policías, vestidos de negro, se manifiestaron y reclamaron estar en la “indigencia”.
Los policías reclamaron que se cumpla con el pago justo de su jubilación, lo que no se vislumbra posible tras una reunión de sus líderes con representantes de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF).
Indignados por su situación, pues con los recortes a las pensiones “nos mandaron a la indigencia”, decenas de policías vestidos de negro se manifestaron -por primera vez en su historia- para reclamar, sin éxito, a la directora ejecutiva de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), Natalie Jaresko, que revise el futuro de su jubilación.
La protesta, sin precedente en el cuerpo armado, se produjo en la Milla de Oro en Hato Rey, frente al edificio que aloja las oficinas de la JSF, donde el liderazgo de los gremios policiales sostuvo un encuentro de tres horas con Jaresko y el monitor Arnaldo Claudio, estuvo matizada por diversas consignas, como “Policías unidos, luchando por su retiro” y “No somos mendigos, reclamamos lo nuestro, ya lo trabajamos”.
El presidente del Frente Unido de Policías Organizados (FUPO), Diego Figueroa, explicó a los periodistas que “si algo sacamos de aquí, algo que hiere la sensibilidad de todos, es que estamos viviendo en un país que no tiene futuro en este momento, que no sea la unión completa de todos los puertorriqueños”.
“Si algo sacamos de aquí es que Puerto Rico ha sido asaltado por mucho tiempo, porque para que se otorgue (un beneficio justo), hay que trastocar todas las pensiones”, agregó al sostener que “los derechos civiles del policía van a estar protegidos por el gobierno federal”.
Figueroa anotó que “estamos recibiendo un rayo de esperanza, si el gobierno encuentra fondos, se pudiera estar recomendando, pero no es que ellos (los miembros de la JSF) lo van a recomendar”.
El presidente de FUPO aclaró que “yo no me presto a engaño, y la verdad es que lo que yo escuché ahí arriba (en las oficinas de la Junta de Supervisión Fiscal) es un cuento de horror; hay un menoscabo de 50 mil millones de dólares de los sistemas de retiro”.
El director ejecutivo de la Corporación Organizada de Policías y Seguridad (COPS), Jaime Morales, reconoció que estaban esperanzados con la reunión pero “se nos cayó el mundo, (porque) no hay oportunidad ni a largo ni a corto plazo”.INS
lp
Inter News Service Agencia de Noticias