
El presidente Luis Abinader respondiendo preguntas durante el encuentro La Semanal con la Prensa. Inter News Service
Santo Domingo, 15 oct (INS).- Diversos sectores de la sociedad dominicana han manifestado su oposición a la propuesta de reforma fiscal del Poder Ejecutivo mediante la cual se pretende recaudar unos RD$ 122,486.600 millones anuales (2.033.856 dólares estadounidenses) bajo una escalada de impuestos y medidas drásticas contra los evasores fiscales.
Las recaudaciones serían reinvertidas en diversas áreas, como la seguridad ciudadana, programas sociales, la mejora del sistema de transporte terrestre y otros, pero varios sectores de la sociedad han expresado rechazo a nuevas cargas impositivas.
Con el proyecto de ley en el Congreso Nacional y el descontento de la población, el presidente Luis Abinader señaló que el Gobierno está abierto a ceder en algunos aspectos específicos de lo plasmado en su iniciativa, que, de ser aprobada, comenzarían a implementar en 2025.
Al ser preguntado durante La Semanal con la Prensa sobre las discusiones generadas por el documento, que actualmente está en la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, el mandatario indicó que los sectores deben de revisar lo depositado en el parlamento.
“Yo creo que hay que revisar varias de las propuestas y esa es una de ellas (la reforma fiscal) que debemos de revisar; hay otras también que debemos de revisar y así lo vamos a hacer, vamos a tomarnos estos días, de manera acelerada yo diría, en buscar el consenso entre todos los sectores”, expresó.
Abinader manifestó que las discusiones que se realicen en las cámaras del Poder Legislativo deben llevar a que se realice una reunión tripartita para determinar en cuáles facetas de la misma se podría ceder.
“Siempre se dijo que íbamos a ir al Congreso a discutir allá y ver y analizar; yo pienso que en los próximos días en el Congreso, entre las reuniones que van a tener, las consultas y las vistas públicas, debe de haber, entre diferentes sectores, una reunión tripartita. El Congreso, los sectores y el Gobierno involucrarse, y donde se pueda realmente ceder en alguno de esos temas, hay que hacerlo; nosotros siempre hemos sido un Gobierno que busca el consenso y que nunca ha implementado medidas irracionales”, explicó.
Con la reforma se busca eliminar las exenciones a sectores como el cine y el turismo, aumentarán los impuestos a las bebidas alcohólicas, a las azucaradas y al marbete de automóviles, además de gravar los servicios ofrecidos a través de las distintas plataformas digitales, las compras por Internet.
La inclusión de estas bebidas bajo el nuevo esquema tributario ha generado un fuerte debate sobre su viabilidad y la carga económica que representa para las familias dominicanas, especialmente para aquellas con un consumo regular de estos productos.
Por igual, se hará una reformulación de la aplicación del Impuesto sobre Transferencia de Bienes y Servicios (ITBIS), que pasará a denominarse como Impuesto de Valor Agregado (IVA).
Una de esas medidas es que mantendrán las exenciones para los productos esenciales de la canasta básica, específicamente el arroz, el pan, el pollo, la leche, el huevo, la yuca y el plátano.
Las últimas dos noches, sectores del Distrito Nacional acogieron el llamado de “cacerolazo”, una modalidad adoptada por los ciudadanos para mostrar el rechazo a la propuesta de enmienda fiscal. También, el denominado movimiento Frente de Lucha Popular (FALPO) advirtió que desarrollaría protestas públicas en todo el país para obligar a las autoridades a desistir del controvertido esquema de tributos.
La Cámara de Diputados invitó a todos los ciudadanos para que participen el jueves 17 de octubre en la vista pública, donde serán escuchadas las distintas observaciones.
Más temprano, el ministro de Hacienda, José Manuel (Jochi) Vicente, declaró que el Poder Ejecutivo está en disposición de enmendar cualquier “error garrafal” en la elaboración de la propuesta de reforma tributaria.
“Nosotros estamos en la mejor disposición de oír y si hay que hacer algún ajuste de algo que se entienda que cometimos un error garrafal, pues nosotros estamos en la mejor disposición de analizarlo”, dijo Vicente.
Este lunes, el exmandatario Leonel Fernández explicó en el encuentro con la prensa “La Voz del Pueblo” que la idea que impulsa el Gobierno no se trata de una reforma modernizadora del fisco, sino “un bombazo”, debido a que el 50% no va a impactar las demandas de la población, el 20% de los recursos irían a la recapitalización del Banco Central y el 32% tendrían su impacto en un periodo mínimo de tres años, no de manera inmediata.
En ese contexto, funcionarios y comunicadores afines al oficialismo han dicho que el aumento de impuestos es un sacrificio necesario para evitar problemas en la economía. En tanto que, economistas de la oposición sostienen que esa enmienda perjudicaría más a la clase media y pobre. INS
mv
Inter News Service Agencia de Noticias
LUIS ABINADER-01-INS