Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 27 May (INS).- El larguísimo conflicto de Vietnam se divide en dos etapas: la Primera Guerra de Indochina, de 1946 a 1954, en la que las tropas francesas combatieron contra el Viet Minh, liderado por los comunistas y nacionalistas de la Indochina francesa.
Después que las tropas francesas dejaron Indochina, tras su derrota en 1954, Francia determinó en la Conferencia de Ginebra abandonar la colonia asiática, creando una segregación entre Vietnam del Norte y Vietnam del Sur y la celebración de un referéndum un año después, donde los vietnamitas decidirían su reunificación o la secesión definitiva.
Sin embargo, los dirigentes del Sur optaron por dar un golpe de Estado y no celebrar el referéndum, sabiendo que ganaría la reunificación.
Entonces, Vietnam del Norte comenzó las infiltraciones de soldados en apoyo al Vietcong y lograr la ansiada unificación que impidió el golpe de Estado con el referéndum.
Llegado a ese punto de la historia indochina, Estados Unidos que mantenía su injerencia desde 1955, invoca la Doctrina Truman y la teoría de la caída en serie de las fichas de dominó y bajo la pretensión de impedir la expansión del comunismo en el contexto de la Guerra Fría con la Unión Soviética, envió tropas a partir de 1964 a Vietnam del Sur para evitar el triunfo del norte comunista y la reunificación de Vietnam. El conflicto bélico se extendió a los territorios de Laos y Camboya, que formaron parte en su momento de la Indochina francesa.
De 1964 a 1975, Estados Unidos contabilizó unos 58,150 muertes de sus tropas, principalmente jóvenes estadounidenses, entre ellos puertorriqueños, de las clases pobres reclutados mediante el Servicio Militar Obligatorio que existía para aquel tiempo.
La guerra de Vietnam fue un trauma sufrido por el pueblo estadounidense, al igual que por cientos de familias puertorriqueñas, que marcó gran parte de su historia moderna.
Empero, en menos de tres meses, bajo la presidencia de Donald J. Trump, Estados Unidos ha contabilizado más de 100,000 fatalidades por causa en su territorio de la pandemia del Covid-19 y más de un millón 600 mil personas infectadas con el virus.
Muchas de esas 100,000 muertes pudieron haberse evitado si la administración de gobierno de Trump hubiera puesto la salud pública por encima de la economía, tomando a tiempo las medidas cautelares y propugnando en fecha temprana el distanciamiento físico entre las personas, el confinamiento domiciliario de los ciudadanos y el cierre de emergencia de las actividades comerciales.
No haber tomado en serio la morbilidad y haber minimizado las consecuencias a la salud pública del Covid-19 al comienzo del brote en Estados Unidos tuvo consecuencias fatales, teniendo el efecto de pasar una costosa factura al pueblo estadounidense. INS
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