
El MINH advirtió que el colonialismo estadounidense ha adoptado diversas formas, siendo la más elaborada de ellas la imposición del llamado Estado Libre Asociado. Inter News Service
San Juan, 24 jul (INS).- El 25 de julio representa una de las fechas más dolorosas y trascendentales en la historia de nuestra nación, según el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), porque ese día convergen tres acontecimientos que evidencian la naturaleza del régimen colonial impuesto a Puerto Rico: la invasión militar estadounidense de 1898, la imposición del Estado Libre Asociado en 1952 y el asesinato de los jóvenes patriotas Arnaldo Darío Rosado y Carlos Soto Arriví en 1978.
El 25 de julio de 1898, las tropas de los Estados Unidos invadieron Puerto Rico como parte de una guerra imperialista que culminó con Puerto Rico siendo tomado como botín de guerra. Desde entonces, Puerto Rico ha permanecido bajo la dominación colonial estadounidense, según la conducción del MINH.
“Han transcurrido 128 años de subordinación política, explotación económica y la negación de nuestros derechos colectivos”, ratificó la organización.
Advirtió que el colonialismo estadounidense ha adoptado diversas formas, siendo la más elaborada de ellas la imposición del llamado Estado Libre Asociado (ELA) el 25 de julio de 1952. “La selección de esa fecha no fue casual: se procuró transformar el recuerdo de la invasión colonial en la narrativa de la obtención de un supuesto autogobierno”.
Aquel proceso no constituyó un verdadero ejercicio del derecho a la libre determinación. La autoridad soberana permaneció en manos del Congreso de EEUU, que conserva la facultad de legislar sobre Puerto Rico, e imponer decisiones sobre nuestro pueblo, dijo la Dirección Nacional del MINH.
“La realidad jurídica del colonialismo ha sido confirmada reiteradamente por su propio Tribunal Supremo y por la actuación del Congreso federal, con la imposición de la junta de control fiscal (mediante la legislación Promesa). El ELA no alteró la condición colonial de Puerto Rico, sino que procuró presentarla ante la comunidad internacional bajo una nueva denominación”, estableció la organización.
La exclusión de Puerto Rico de la lista de territorios no autónomos de las Naciones Unidas en 1953 se produjo en ese contexto. La comunidad internacional recibió la falsa representación de que el pueblo puertorriqueño había ejercido su derecho a la autodeterminación. Sin embargo, la historia demuestra que la cuestión colonial permanece sin resolverse.
El 25 de julio también nos convoca a recordar uno de los episodios más dolorosos de la represión política en nuestra historia contemporánea, ya que ese día de 1978 fueron asesinados en el Cerro Maravilla, entre los municipios de Ponce y Jayuya, los jóvenes independentistas Arnaldo Darío Rosado y Carlos Soto Arriví.
Las investigaciones posteriores revelaron graves irregularidades en la actuación de las autoridades y procesos de encubrimiento que estremecieron la conciencia del país.
“Sus asesinatos simbolizan el precio que muchos puertorriqueños han pagado por defender el derecho de nuestra nación a ser libre y constituye una prueba de los peligros del uso del poder del Estado para perseguir la disidencia política”, aseguró el MINH.
Por ello, el 25 de julio no puede reducirse a una efeméride oficial ni a una celebración gubernamental. Es una fecha de denuncia, de memoria y de reafirmación patriótica. Es el recordatorio de que Puerto Rico continúa siendo una nación latinoamericana y caribeña sometida a un régimen colonial, incompatible con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y con el derecho de todos los pueblos a la libre determinación.
El MINH reafirma que la independencia constituye la única alternativa capaz de culminar el proceso inconcluso de descolonización de nuestra patria. Solo la soberanía permitirá al pueblo puertorriqueño ejercer plenamente todos sus derechos colectivos, diseñar su propio modelo de desarrollo económico y social, proteger sus recursos naturales, fortalecer su identidad nacional y relacionarse en igualdad de condiciones con las demás naciones del mundo.
“Convocamos al pueblo puertorriqueño a convertir la memoria en organización, la indignación en lucha y el amor por la patria en compromiso cotidiano con la descolonización y la independencia. Por eso los invitamos a participar de los actos que ese día se desarrollarán en el Cerro de los Mártires en Jayuya y en Guánica”, exhortó.
El MINH estableció que Puerto Rico no renunciará a su derecho inalienable a la libre determinación y a la independencia. Ningún poder colonial puede extinguir ese derecho, porque emana de la voluntad de un pueblo que nunca ha dejado de ser nación.INS
ndc
Inter News Service Agencia de Noticias