
Juan A. González Rosa junto a Familiares, compañeros de trabajo y líderes de la instalación participaron en una ceremonia de despedida en la que reconocieron
San Lorenzo, 22 jul (INS).- El samaritano Juan A. González Rosa, natural del barrio Cayaguas, culminó una destacada carrera de 24 años como empleado civil del Ejército de los Estados Unidos en el Fuerte Buchanan, donde recibió la Medalla por Servicio Civil Meritorio en reconocimiento a sus aportaciones excepcionales a la misión y preparación operacional de la principal instalación militar del Ejército en Puerto Rico y el Caribe.
Familiares, compañeros de trabajo y líderes de la instalación participaron en una ceremonia de despedida en la que reconocieron la trayectoria de González Rosa, quien se desempeñó como supervisor de Carreteras y Áreas Verdes de la Dirección de Obras Públicas del Fuerte Buchanan.
González Rosa comenzó su carrera federal el 29 de julio de 2002, luego de 17 años en la industria privada de la construcción como operador de equipo pesado y capataz de
proyectos. En 2004 fue ascendido a supervisor y, con el paso de los años, asumió funciones de liderazgo en distintas áreas de mantenimiento y operaciones, convirtiéndose en uno de los principales expertos técnicos de la instalación.
A lo largo de su carrera, desempeñó un papel clave en proyectos de infraestructura, operaciones de movilización y respuestas a emergencias que permitieron mantener la continuidad de las operaciones del Fuerte Buchanan. Entre ellas se destacan la recuperación tras la explosión de CAPECO en 2009, la respuesta a los huracanes Irma y María, las operaciones durante la pandemia del COVID-19 y múltiples misiones críticas realizadas fuera del horario regular de trabajo.
“Vengo de la industria privada de la construcción y aquí aprendí a dar la milla extra para cumplir la misión”, expresó González Rosa. “Mis hermanos y mis tíos sirvieron en las Fuerzas Armadas, y eso siempre me motivó a dar lo mejor de mí”.
Al reflexionar sobre su carrera, señaló que uno de sus mayores deseos habría sido que sus padres estuvieran vivos para ver todo lo que logró.
Ahora, al iniciar una nueva etapa, González Rosa dedicará más tiempo a su esposa, Ileana Mora; a sus hijos, Anthony y Adriana; y a su nieto Hugo.
También continuará participando activamente en su comunidad y disfrutando de otra de sus grandes pasiones: el sóftbol, deporte que practica con equipos de San Lorenzo y Las Piedras.
“Gracias por todo. Las personas con quienes trabajé se convirtieron en una familia para mí. Esta carrera le dio estabilidad a mi familia y ahora espero disfrutar más tiempo junto a ellos”, expresó.
La trayectoria de Juan A. González Rosa refleja el compromiso, la ética de trabajo y los valores de servicio que distinguen a los ciudadanos de San Lorenzo y constituye un motivo de orgullo para su pueblo natal.INS
ndc
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