P. Rico-Miles piden a 128 años de la invasión de EEUU la independencia durante marcha en el Viejo San Juan

San Juan, 18 jul (INS).- Miles de personas tomaron este sábado las calles del Viejo San Juan para reclamar, a 128 años de la invasión de Estados Unidos, el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a la independencia y proclamar que solo con el poder político que otorga la soberanía nacional podrán enfrentar exitosamente los grandes problemas provocados por la actual condición colonial que sufrimos.

Al grito de “Yo solo sé tres palabras en inglés: yankees go home”, los manifestantes pidieron el fin la ocupación militar de Estados Unidos, que se produjo el 25 de julio de 1898.

La concurrida protesta por las calles del Viejo San Juan, en coincidencia con el natalicio del héroe nacionalista Rafael Cancel Miranda, quien integró un comando dirigido por Lolita Lebrón que atacó en 1954 el Congreso de Estados Unidos, estuvo matizada por canciones de Bad Bunny y Residente, en las que se llama a la resistencia contra las fuerzas de ocupación.

Esta Marcha por la Independencia de Puerto Rico, en la que se enarbolaron la bandera nacional y de otras naciones víctimas del oprobio imperialista, como Cuba, Venezuela, Palestina, Haití y República Dominicana, recorrió varias arterias de la antigua ciudad para culminar frente a la sede del tribunal federal de Estados Unidos, donde desde una tarima desde la cual se leyó la Declaración Política” de una veintena de organizaciones.

“El secretario de Estado de los EEUU (Marco Rubio) sirve de portavoz a un gobierno que lo que pretende es imponer una doctrina imperialista en el mundo entero”, denunció a Inter News Service el secretario general del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau Ramírez.

El dirigente socialdemócrata, quien en las pasadas elecciones alcanzó el segundo puesto, dando un impulso extraordinario a la Alianza de País junto al Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), agregó que “en el caso de Puerto Rico esa doctrina la representa (la gobernadora Jenniffer González), por eso los que estamos hoy reclamando un derecho de toda nacionalidad a su dignidad plena en soberanía a estar con otros pueblos somos los que (demandamos) la independencia de Puerto Rico”.

Durante la marcha igualmente se desplegó una gigantesca bandera del Grito de Lares, cuando en 1868 se proclamó la independencia de esta isla del Caribe del dominio colonial español.

En tanto, el Comité de Solidaridad con Cuba en Puerto Rico llamó la atención mediante una pancarta de “No a la guerra contra Cuba, cese el bloqueo”.

“En momentos en que la política del odio busca imponerse en Estados Unidos, en partes de América Latina y del mundo, solo la independencia nos garantiza democracia verdadera, con reconocimiento pleno de los derechos de las mujeres, de las comunidades Lgbttiq+, de las personas afrodescendientes, de la población con diversidad funcional y de los inmigrantes que son parte, también, de este pueblo”, se afirma en la Declaración Política de la Marcha por la Independencia.

Además, deja establecida que a 128 años de dominio colonial de Estados Unidos sobre el archipiélago puertorriqueño, a 74 años del engaño del ELA (Estado Libre Asociado), y a diez años de la imposición por el gobierno de Washington “de la ley conocida como Promesa y de la dictadura de la junta de control fiscal, se hace cada vez más evidente la crisis del sistema colonial”.

“El modelo económico, basado en la extracción de riquezas para beneficio de los grandes intereses, mientras el pueblo padece austeridad y pobreza”, enumera la proclama de una veintena de organizaciones, entre las que figuran el Movimiento Independentista Nacional Hotosiano (MINH), Movimiento Socialista de Trabajadores (MST), Jornada Se Acabaron Las Promesas, Jornada Filiberto Ojeda Ríos, Comuna Caribe, Democracia Socialista, Trabajadores y Estudiantes Comunistas por el Cambio Social, Partido Revolucionario de los Trabajadores Puertorriqueños-Ejército Popular Boricua (PRTP-Macheteros) y Plan B Plan Independencia, entre otras.

A la denuncia contra las injusticias y desigualdades del colonialismo de la que por tanto tiempo ha sido portavoz el independentismo puertorriqueño, hoy se unen grandes sectores del pueblo, lastimados por las contradicciones y limitaciones del proyecto económico colonial, por la ausencia de democracia y por la imposibilidad de lograr la transformación profunda que necesita nuestro país mientras continuemos en una situación de subordinación política frente a los Estados Unidos.

“Nos oponemos al uso de Puerto Rico como enclave militar de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, y repudiamos el uso de nuestro suelo para la agresión contra los pueblos soberanos. Reafirmamos nuestro compromiso solidario con la soberanía y el derecho a vivir en paz de todas las naciones del mundo”, destaca la declaración.INS

ndc