Por Eduardo Villanueva Muñoz/Especial Inter News Service
San Juan, 13 ene (INS).- He leído en las redes una noticia que no se si es un bulo, o una fabricación para meter miedo en Puerto Rico con el gobierno venezolano de Nicolas Maduro. Dicen que dijo que iba a organizar una invasión con Brasil para liberar a Puerto Rico. Si lo dijo, tal vez es una expresión irónica o una hipérbole retórica, para expresarle a EEUU qué les parecería si Venezuela intentara destituir al gobierno de Puerto Rico y privarlos de su territorio no incorporado.
Esa expresión tal vez busca disuadir los llamados a invadir a Venezuela con ayuda de Colombia, Panamá y República Dominicana como puntos de embarque y logística hacia la invasión de Venezuela.
Si no es esa la intención y lo dijo en serio, expreso mi rechazo total a esa idea peregrina que es contraria a las políticas de no ingerencismo de países hermanos como México, Cuba, Uruguay y el propio gobierno de Colombia bajo Gustavo Petro.
Una cosa es aceptar solidaridad internacional con la independencia de Puerto Rico, bajo la premisa de que nuestro reclamo de descolonización está basado en el derecho a la autodeterminación e independencia (R 1514 V, de la ONU) y otra cosa es una intervención militar que nos arriesgue a caer bajo la soberanía de otro país, que es lo que ha ocurrido en la práctica con las invasiones de EEUU en República Dominicana, Panamá, Jamaica, Guatemala y el propio Puerto Rico, país que permanece como una de las ultimas colonias del mundo junto a algunas Británicas y holandesas.
El gobierno que quiera darse Palestina, Cuba, Venezuela, Nicaragua o Puerto Rico, entre otras naciones, debe y tiene que ser asunto de esos países conforme a las normas del derecho internacional y del derecho a la paz sin intervención militar extranjera.
Esas invasiones, que se disfrazan de intervenciones en pro de la democracia y la libertad, muchas veces acaban en genocidio y muertes de la población civil sin capacidad de combatirlas y de defender la vida de sectores no militares.
Nuestra patria tiene una tarea urgente que atender que es el reclamo al gobierno de los Estados Unidos, sin la excusa de que hay que atender previamente el desarrollo económico. Ambas cosas pueden y deben atenderse simultáneamente.
Solidaridad internacional sí, intervención militar no, ese tiene que ser el camino de la libertad en este siglo XXI. INS
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