Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 28 jul (INS).- El principal oficial de epidemiología del Departamento de Salud, José Becerra, confirmó de facto con sus declaraciones en una conferencia de prensa el martes lo que ha venido denunciado la dimitente epidemióloga Yonaica Plaza, exdirectora del Sistema Municipal de Investigación de Casos y Rastreo de Contactos (SMICRC).
Becerra reconoció que ni él ni el Departamento de Salud saben cuántos brotes hay actualmente en Puerto Rico, en medio de un repunte de contagios que en pueblos del área oeste de un índice de 12.5%.
Esa era una información que hasta hace unos meses se publicaba en informes del Sistema Municipal de Investigación de Casos y Rastreo de Contactos de Puerto Rico (SMICRC).
«La respuesta es desconocida», fue la reacción de Becerra a una pregunta de un periodista en la conferencia de prensa.
Se trata de una información fundamental que estuvo recopilando y publicando el equipo del SMICRC hasta el 18 de mayo, pero Becerra detuvo la publicación de esos informes alegando que no había «una definición estándar que se use en todos los municipios de qué es un brote», reconoció en la rueda de prensa.
Becerra insiste en que, aunque había una definición plasmada en papel, no todos los epidemiólogos municipales cumplían con el rigor de la definición al clasificar un brote, poniendo en duda el conocimiento y desempeño de los equipos municipales. «Hay bastante fluctuación en la calidad», señaló.
Contrario a lo que planteó Becerra, los informes sobre brotes publicados por el Sistema detallaban la definición de brote como «dos personas o más que han sido diagnosticadas como Covid-19 positivo y tienen un enlace epidemiológico en tiempo y espacio».
Acusó a la exdirectora Plaza de no haber seguido sus instrucciones de corregir esa alegada deficiencia por parte de los equipos municipales, pero no mostró evidencia que sustentara las alegaciones de falta de rigor de parte de los epidemiólogos municipales.
Para sostener el señalamiento, dijo que la pasada semana un funcionario de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) autorizado por él —al que no identificó— solicitó a los equipos municipales un informe sobre brotes. Sin embargo —sostuvo— únicamente 15 respondieron al requerimiento.
Becerra no pudo precisar cuánto tiempo se les otorgó a los epidemiólogos municipales para desarrollar los informes, pero insistió en que no todos cumplían con la definición de brote.
Reconoció, además, que desautorizó a los epidemiólogos municipales responder preguntas a los periodistas. «Lo que quiero evitar es la falta de contextualización», justificó Becerra esa veda a los epidemiólogos municipales.
La epidemióloga Plaza denunció tras su renuncia que se le negó el acceso a la información que se desprendía de las entrevistas que generaban los equipos municipales que ella lideraba.
Con ello —conforme a esta denuncia— se ha mantenido desinformado al pueblo sobre la evolución, verdadera situación y el manejo de las autoridades sanitarias del Covid-19 en territorio puertorriqueño con la presente nueva ola de contagios tras la campaña de vacunación colectiva.
Según indica Plaza, todo comenzó con la reestructuración en el Departamento de Salud de la Oficina de Epidemiología y cambios en los funcionarios a cargo del manejo de la situación en Puerto Rico de la pandemia. En la nueva estructura, el SMICRC fue ubicado bajo esa oficina, y sus funciones fueron limitadas.
Se le dejó casi dos meses sin información de las entrevistas a los casos municipales, estado de vacunación y sintomatología, grupos de edades más afectados, exposiciones y cantidad de casos inmunizados. Esto provocó que renunciara a su cargo como directora del SMICRC, lo cual el Departamento de Salud dio a conocer el pasado viernes.
La doctora denuncia que al interior de la Oficina de Epidemiología se limitó su trabajo y, por consiguiente, se dejó al país desprovisto de informes durante los últimos meses a través del SMICRC. INS
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