P. Rico-La Isla todavía camina tecnológica y científicamente por el tercermundismo, a pesar de pertenecer a la primera potencia mundial: Estados Unidos (análisis)

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 2 feb (INS).- Puerto Rico camina tecnológica y científicamente por el tercermundismo, a juzgar por la comparación que pudiera hacerse con los adelantos científicos logrados en un país latinoamericano vecino como Colombia, cuyo Instituto Nacional de Salud (INS) ha logrado secuenciar genéticamente el Covid-19 en su país.

El INS colombiano ha sido capaz de detectar que siete nuevas cepas de variantes del Covid-19 circulan actualmente en Colombia, un país no perteneciente al primer mundo de desarrollo científico y tecnológico, tras ser descubiertas en un estudio evaluativo de secuenciación realizado en 14 ciudades, algo que no se ha podido lograr en Puerto Rico con el nuevo coronavirus que circula creando brotes de contagios internamente dentro del territorio islaño.

El organismo precisó que Bogotá (centro) registra a la fecha 73 variantes, Valle del Cauca (suroeste), 55; Antioquia (noroeste), 29; Amazonas (sur), 22; Atlántico (norte), 16; Cundinamarca (centro), 15, Nariño (suroeste), 14; Boyacá (centro), 12; Tolima (suroeste) y Meta (centro), 9, y Risaralda (oeste), 8.

Según se explicó en Colombia, entre las secuencias genéticas obtenidas, en tres de ellas se determinó la presencia de la variante B.1.1.28.1/P1 originario de Brasil y reportado por primera vez en Colombia el pasado sábado 29 de enero».

En Puerto Rico se sigue caminando científicamente a tientas en medio de la oscuridad sobre el arribo a Puerto Rico de las nuevas variantes del virus que aumentan su transmisibilidad y reducen la eficacia de las vacunas, a pesar de pertenecer a la primera potencia mundial económica, tecnológica, científica y militar: Estados Unidos.

El futuro con el manejo de la pandemia es incierto frente a las nuevas mutaciones más infecciosas del virus.

Puede vaticinarse un escenario de eficacia parcial de las vacunas contra el Covid-19 y lo que se adivina es que no habrá un final de la pandemia hasta dentro de 2-3 años. Solo para entonces las reinfecciones serán habituales, pero con mucho menos gravedad en la morbilidad.

La cepa original descrita en Wuhan –parece que tras un salto a humanos desde el reservorio en murciélagos–, ha ido adaptándose a la población a lo largo de los meses de pandemia. En abril del año pasado adquirió una mutación D614G en su proteína espicular (‘S’, spike), que le confirió ventaja en la transmisión.

En Inglaterra surgió a finales del 2020 la variante B.1.1.7, que se ha propagado por casi todo el mundo. Se transmite más porque un grupo de mutaciones en la proteína ‘S’ hacen que se adhiera más fácilmente al receptor ACE2 en las células de las vías respiratorias humanas.

La mutación N501Y parece ser la principal responsable de su mayor contagiosidad, por un aumento de afinidad del virus al receptor celular.

De forma independiente, en Sudáfrica se describió hace unas semanas la variante B.1.351, que incorpora más mutaciones en la proteína ‘S’. Entre ellas está la mutación N501Y, ya descrita en la variante británica y asociada a mayor transmisibilidad.

Sin embargo, la variante sudafricana tiene, además, una mutación E484K que altera el lugar de reconocimiento de los anticuerpos producidos frente al SARS-CoV-2, tanto en la infección natural como tras la administración de las vacunas actuales (o de primera generación).

Es la principal responsable de la menor susceptibilidad a los anticuerpos. Esas mutaciones podrían ocasionar una menor eficacia de las vacunas y/o favorecer reinfecciones.

Más recientemente, en pacientes del Amazonas en Brasil, se ha descrito la variante P.1, próxima a la variante sudafricana, con la que comparte las mutaciones N501Y y E484K, que confieren mayor transmisibilidad y escape inmunitario, respectivamente.

Tanto Moderna como Pfizer han anunciado que ya están desarrollando nuevas vacunas con actividad frente a esas nuevas variantes del SARS-CoV-2.

Por último, en California se ha comunicado el aislamiento de una nueva variante CAL.20C, que tiene una mutación L452Y, que confiere mayor transmisibilidad.

Los expertos indican que aunque hay una nucleasa que corrige errores durante la replicación del SARS-CoV-2, la constelación de mutantes que se producen a diario es muy elevada, de modo que preexisten la mayoría de mutaciones que confieren escape inmunitario y/o resistencia a los antivirales, incluso antes de que se administren las vacunas o los fármacos. INS

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