Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 11 dic (INS).- La farmacéutica británica AstraZeneca ha aceptado la propuesta de los creadores de la vacuna rusa Sputnik V contra el Covid-19 para evaluar la posible combinación de sus antídotos con el objetivo de impulsar su eficacia.
AstraZeneca informó en un comunicado de prensa un programa de ensayos clínicos para evaluar la seguridad e inmunogenicidad de la combinación de AZD1222, desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford, con la vacuna Sputnik V, desarrollada por el instituto de investigación ruso Gamaleya. Las pruebas clínicas se efectuarán con personas de 18 años o más de edad.
La compañía explica que las combinaciones de diferentes vacunas contra el coronavirus pueden ser «un paso importante para generar una protección más amplia» a través de una respuesta inmune más fuerte y una mejor accesibilidad.
Según explicó Alexánder Guíntsburg, director del centro Gamaleya de Moscú, desarrollador de la vacuna rusa, la vacuna contra el covid-19 desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca no es lo suficientemente efectiva, pero esto se puede corregir con un componente adicional tomado de Sputnik V.
Indicó que los desarrolladores de AstraZeneca tienen un problema de eficiencia insuficientemente en el experimento epidemiológico y eso se puede mejorar utilizando un segundo componente . Sputnik V está compuesta por dos adenovirus diferentes. Así que AstraZeneca tomará uno de ellos y lo usarán como impulso, según abundó Guíntsburg.
Potenciar el efecto global de la vacuna AstraZeneca con el mismo componente que se utiliza en la primera etapa de vacunación no será efectivo, opina el especialista. Los anticuerpos producidos después de su primera administración harán que «el segundo refuerzo sea muy débil», aclaró.
Como informó AstraZeneca este viernes, los ensayos clínicos de su renovada vacuna con componentes de la Sputnik V —ambos fármacos se crearon sobre la base de vectores adenovirales— se llevarán a cabo en voluntarios mayores de 18 años.
Los datos preliminares sobre el estudio de Sputnik V indican que su efectividad alcanza un 96,2% tras la segunda dosis. En cuanto a AstraZeneca, nuevos estudios sugieren que la vacuna es segura y que muestra una efectividad aproximada de únicamente el 70%.
El Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF), que financia el desarrollo de Sputnik V, recordó en un comunicado que, tras quedar claro que la eficacia de la vacuna rusa era superior al 90 % en los resultados preliminares del ensayo clínico, el fondo y el Instituto Gamaleya ofrecieron a AstraZeneca usar uno de sus dos componentes (vectores de adenovirus humanos) en sus ensayos clínicos.
Sputnik V combina dos vectores de adenovirus humanos diferentes, brindando una respuesta inmune más fuerte y duradera, en tanto que la vacuna de AstraZeneca se modificó en gran medida para que no pueda causar infecciones en las personas y también para hacer que «se parezca» más al Covid-19. Para modificarla, los investigadores le transfirieron a la vacuna información genética de la «proteína espiga» del SARS-CoV-2, la herramienta crucial que utiliza el coronavirus para invadir nuestras células.
Esta modificación significa que la vacuna se parece al Covid-19, y esto le da al sistema inmune la posibilidad de aprender cómo atacarlo.
La propuesta del Fondo de Inversión Directa de Rusia a AstraZeneca se presentó como «un ejemplo del enfoque proactivo», para compartir los vectores de Sputnik V con «aquellos que estén dispuestos a producir vacunas utilizando la tecnología de dos vectores».
Este ejemplo único de cooperación entre científicos de diferentes países en la lucha conjunta contra el coronavirus tendrá un papel decisivo para lograr una victoria final sobre la pandemia a nivel mundial», subrayó Kirill Dmítriev, director ejecutivo del Fondo.
Los estudios sobre el Covid-19 se han centrado mayormente en los anticuerpos, pero estos son solo una parte de nuestra defensa inmune. Los anticuerpos son pequeñas proteínas producidas por el sistema inmunitario que se adhieren a la superficie de los virus.
Los anticuerpos neutralizantes pueden desactivar la enfermedad. Las células T, en cambio, son un tipo de glóbulo blanco que ayuda a coordinar el sistema inmunitario y que pueden detectar qué células del cuerpo han sido infectadas y destruirlas.
Casi todas las vacunas efectivas inducen tanto anticuerpos como células T, también llamadas linfocitos T.
Los niveles de las células T alcanzan su punto máximo 14 días después de la vacunación y los niveles de anticuerpos después de 28 días.
El estudio clínico de AstraZeneca mostró que el 90% de las personas desarrollaron anticuerpos neutralizantes después de una dosis de su vacuna.
Tras recibir dos dosis, los voluntarios produjeron anticuerpos neutralizantes.
Los protagonistas de la respuesta inmunitaria adaptativa son los linfocitos T, capaces de generar anticuerpos y memoria inmunológica.
SputnikV, por su parte, fue elaborada con adenovirus artificiales, sin ningún elemento del SARS-CoV-2 en su composición y la vacuna se presenta en forma de una solución congelada, que luego se descongela y se administra por vía intramuscular.
La vacuna consta de dos componentes biotecnológicamente modificados que contienen el gen de la proteína S del virus SARS-CoV-2. Se trata de dos vectores adenovirales recombinantes basados en el serotipo 26 (componente I, rAd26) y en el serotipo 5 (componente II, rAd5) del adenovirus humano.
La combinación de ambas vacunas se entiende podría potenciar el efecto de inmunización al Covid-19 y es lo que este nuevo estudio clínico pretende averiguar. INS
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