San Juan, 3 ago (INS).- Un informe reveló que las farmacéuticas Abbott y Roche, responsables de manufacturar pruebas moleculares de Covid-19 en Puerto Rico, se han beneficiado de grandes exenciones de impuestos, a pesar de que las pruebas han estado notablemente ausentes en la Isla.
Abbott y Roche se destacan por distribuir a gran escala, pruebas y reactivos de Covid-19 en los Estados Unidos.
Sin embargo, la ausencia de pruebas ha planteado dudas sobre el papel que juegan ambas empresas en la crisis de coronavirus de Puerto Rico.
El informe publicado por la organización Hedge Clippers, señala que en el 2019, exportaciones de la industria farmacéutica y de productos médicos, totalizaron 47 mil millones, o el 74% de las exportaciones de Puerto Rico.
Productos farmacéuticos representaron el 36% del valor de todos los productos fabricados en Puerto Rico.
A pesar de esto, la Isla continúa con la tasa más baja de pruebas realizadas de Covid-19 en comparación con los Estados Unidos.
«Abbott y Roche han establecido grandes empresas y acumulado una riqueza significativa a las espaldas de los puertorriqueños y no han priorizado la distribución de pruebas en Puerto Rico. Es inconcebible que estas compañías continúen lucrándose mientras nuestra gente muere. La economía nunca puede estar frente a las vidas de nuestra gente», dijo Julio López Varona , director de Campañas de Dignidad Comunitaria en el Centro para la Democracia Popular y coordinador de la Campaña Hedge Clippers.
En 2019, Abbott informó ganancias netas de más de 3.6 mil millones, agregó
Consignó, además, que una parte significativa de estas ganancias se reportaron desde Puerto Rico, donde Abbott ha estado operando desde 1943.
“Desde que los Estados Unidos comenzaron a verse afectados por la pandemia, Abbott ha estado lanzando productos para tratar el Covid-19, principalmente pruebas para identificar el virus. El 18 de marzo, tres días después del comienzo del toque de queda y cierre de empresas en Puerto Rico, Abbott anunció que recibió autorización de la FDA para distribuir su prueba molecular”, recalcó el portavoz.
Agregó que “el éxito de estas pruebas fue tal que el 25 de abril, Abbott anunció que había enviado más de un millón de pruebas moleculares a los 50 estados. Sin embargo, según datos de un informe publicado en mayo por el Centro de Periodismo Investigativo, ninguna de estas pruebas había llegado a Puerto Rico”.
Mientras, Roche, empresa multinacional de Suiza que ha estado en Puerto Rico desde 1976, “reportó para 2019 ganancias de hasta $14.5 mil millones”, aseguró el vocero.
López Varona indicó que “el 12 de marzo, tres días antes del cierre de la economía en Puerto Rico, Roche recibió autorización de la FDA para distribuir su prueba molecular. Cuatro días después, Roche anunció el comienzo de su distribución en los Estados Unidos con el envío de 400,000 pruebas. A partir de la primera semana de mayo, ninguna de estas pruebas habían llegado a Puerto Rico”.
“Estas farmacéuticas forman parte del sector manufacturero que solo en el 2017 obtuvo alrededor de 15.7 mil millones en exenciones de impuestos. Esto es mucho más que el presupuesto operativo del gobierno en cualquier año fiscal”, afirmó.
El informe de Hedge Clippers indica que los intereses de Abbott y Roche están representados a través de dos asociaciones empresariales influyentes: la Asociación de Fabricantes de Puerto Rico y la Asociación de la Industria Farmacéutica de Puerto Rico. “Ambas organizaciones son miembros de la Coalición del Sector Privado, la alianza comercial que ha estado abogando por la reapertura de la economía en medio de la pandemia”, manifestó.
En tanto, Tania Rosario Méndez, directora ejecutiva de Taller Salud, una organización local de base feminista, opinó que «el pueblo de Puerto Rico ha sufrido la explotación extrema de las grandes empresas y la negligencia desmesurada del gobierno a nivel local y federal durante años y este es otro ejemplo más, con consecuencias mortales».
Algunos políticos locales han expresado su opinión sobre dar a las farmacias aún más exenciones de impuestos.
Sin embargo, ninguno de ellos se ha expresado públicamente sobre la ausencia de la industria farmacéutica en los esfuerzos de Puerto Rico para combatir el coronavirus.
Según medios internacionales, Puerto Rico continúa teniendo la tasa de pruebas más baja en comparación con los 50 estados en los Estados Unidos.
En medio de la incertidumbre por la falta de data de contagios en Puerto Rico, las compras de pruebas han estado plagadas de irregularidades que han salpicado al gobierno y las empresas intermediarias en la adquisición de productos médicos, cuyos propietarios han sido vinculados con donaciones al Partido Nuevo Progresista.
El caso más conocido fue el de Apex, una empresa constructora sin experiencia en productos médicos que firmó un contrato de 38 millones para la compra de un millón de pruebas rápidas.
La transacción, que en su momento fue cancelada, está siendo investigada por el FBI, por el Departamento de Justicia y el Departamento de Salud federal.
Según la presidenta de la Asociación de la Industria Farmacéutica de Puerto Rico, Wendy Perry, hay 70 plantas de dispositivos médicos y 46 plantas de productos biofarmacéuticos que operan en la Isla, y que producen 11 de los 20 medicamentos más necesitados en todo el mundo.
En el 2019, las exportaciones de la industria farmacéutica resultaron en 47 mil millones, o el 74% de las exportaciones, según datos de la Junta de Planificación de Puerto Rico.
En el 2018, el 36% del valor de todos los productos manufacturados provinieron de productos farmacéuticos y equipos médicos. Algunas de estas compañías farmacéuticas multinacionales que operan en la isla son Pfizer, AbbVie, Baxter, Bristol Myers Squibb, Eli Lilly y Johnson & Johnson.INS
lp
Inter News Service Agencia de Noticias