Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 18 jul (INS).- Comenzó una campaña publicitaria en pro de la candidatura de Wanda Vázquez Garced basada en el argumento de que no ha sido fácil para la mandataria gobernar, pues en menos de un año ha debido bregar con las reminiscencias de la devastación del arrasador huracán María, una actividad sísmica con un fuerte terremoto y la pandemia de Covid-19.
Se enfatiza en que el gobierno de Vázquez Garced ha atravesado un período de crisis ocasionados por eventos naturales fuera de su control, en el que la mandataria ha tenido que desenvolverse en la gobernación desde La Fortaleza entre avatares y vicisitudes en un corto lapso.
Nadie puede poner en duda la suma de acontecimientos adversos en medio de una contienda dentro de su propio partido y de las críticas habituales de sus adversarios en la oposición política, que han hecho su tarea de gobernar doblemente dura frente a la adversidad.
Esa apunta a ser en la campaña primarista la verdad monda y lironda, aun cuando no se tenga simpatía ideológica hacia ella y su talante político.
Ciertamente, sus ejecutorias al mando del Departamento de Justicia no fueron las mejores. La sombra de mal agüero de su esposo, el juez Jorge Díaz Reverón, ha sido desfavorable para ella.
Su sucesión en la gobernación tras la renuncia inevitable del exgobernador Ricardo Rosselló Nevares no ha tenido brillo, y el talante que emana del aura de su incursión en la política con su postulación al cargo electoral de mandante máximo del país no ha tenido virtudes elogiables.
Empero, la suerte claramente no ha estado de su lado. El azar no la ha favorecido en la gobernación. A eso se suman las zancadillas dentro del propio Partido Nuevo Progresista (PNP) para hacerla caer. No se ha necesitado para ello el trabajo de la oposición política.
Rodeada de enemigos por todos los flancos y con las circunstancias históricas en su contra, ha tenido que repechar su gestión gubernativa cuesta arriba por un ladera empinada. Llegar a la cima política no será fácil para ella.
Si lo logra, merece que se le confieran galardones políticos de reconocimiento. Máxime por su inexperiencia en las lides políticas con ese fardo pesado a sus espaldas.
Vázquez Garced ha iniciado su campaña mediática como precandidata en las primarias de su partido con un primer anuncio publicitario de su ardura gestión en la gobernación. Y todo apunta a que el enfoque de su campaña en pro de su candidatura primarista a la gobernación estriba en sus logros, pese a una gobernanza bajo la adversidad y las vicisitudes.
Es su pujanza frente a la adversidad lo único que puede darle méritos a su candidatura a la gobernación, no de un gobierno de sucesión, sino con el mandato electoral en noviembre del pueblo para un nuevo cuatrienio que se iniciaría el próximo enero con una administración gubernativa rehecha de arriba a abajo por ella, en cada una de las instancias del Poder Ejecutivo. INS
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