P. Rico-Implicaciones de que el Partido Republicano no efectúe primarias en Puerto Rico (Análisis)

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 20 feb (INS).- La determinación del Partido Republicano de Estados Unidos de no hacer primarias en Puerto Rico y limitarse a un mero caucus para seleccionar los delegados que irán a la Convención Nacional de la colectividad política, constituye un golpetazo a las huestes estadistas, principalmente a los seguidores y simpatizantes anexionistas del republicanismo estadounidense.

Denota esa determinación un desprecio al deseo de integración plena de los puertorriqueños asimilistas interesados en participar en la política estadounidense a través del Partido Republicano en el poder.

Es una barrera a la otredad étnica y cultural que representa a todo un pueblo hispano y caribeño que no participa en la Convención del Partido Republicano de forma individual y no en representación de un grupo minoritario dentro de un estado federado de Estados Unidos.

Se trasluce en el interior del Partido Republicano cuán profundo ha percolado el ultranacionalismo y la xenofobia discriminatoria del presidente Donald Trump y el desdén hacia la hispanidad que constituye la injerencia en los asuntos políticos internos de Estados Unidos de los puertorriqueños en calidad representativa de todo un pueblo desde un territorio de ultramar con identidad y lengua propia.

Con tal desprecio, la estadidad para Puerto Rico dentro del Partido Republicano de Estados Unidos se degrada a lo que realmente siempre ha sido, no importa las manipulaciones hipócritas: una quimera inalcanzable, por no contar con la aquiescencia de los estadounidenses, principalmente del sector más conservador, ahora con el presidente republicano Trump, dominado por el ultranacionalismo.

Afloran cada vez más los indicios de que las cosas se van aclarando en Puerto Rico con respecto a nuestra relación política con Estados Unidos tras el hecho de que esa nación se va cerrando paulatinamente bajo el republicanismo y de los sectores más conservadores del Partido Demócrata a la diversidad étnica y cultural para definirse en una vuelta atrás a sus orígenes fundacionales como pueblo anglosajón.

Esa definición identitaria avanza aceleradamente en el Partido Republicano y existe el peligro de que se convierta en una tendencia creciente también en el Partido Demócrata. Serán los puertorriqueños quienes tendrán por obligación, en cambio, que encontrar su propia definición como pueblo y nación con una particularidad identidad única y nunca reducida a minoría étnica y cultural dentro de otra nación. INS

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