San Juan, 7 dic (INS).- La presidenta de la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR), Mercedes Martínez Padilla, acusó hoy al Departamento de Educación de «negligente e irresponsable por propiciar la perdida de un gran número de días de clases a los niños y niñas del sistema educativo”.
«Los estudiantes han recibido daño permanente gracias a la improvisación negligente y el proceso burocrátivo que ha prevalecido en el proceso de reapertura de escuelas», señaló.
Martínez Padilla cuestionó «cómo los miles de estudiantes que hoy, 7 de diciembre, toman la prueba del College Board y fueron afectados por los retrasos en abrir sus escuelas, podrán enfrentarlas. Les negaron el derecho constitucional a la educación y muchos de estos estudiantes entran a tomar esta prueba en desventaja con sus pares, ya que han recibido muy pocos días de clase, o en casos como el de la Escuela Superior Vocacional de Loíza, ninguno. Esta prueba es determinante para su admisión a la Universidad».
Agregó que «estos jóvenes se encuentran en franca desventaja no sólo frente a la prueba, sino para cualquier desarrollo profesional a que aspiren. El sistema adoptado por el Departamento de Educación, que aún mantiene decenas de escuelas cerradas sin que haya una razón de peso, es el culpable de este atentado contra los estudiantes”.
Según la vocera, a esto se suma “el que al presente el Departamento de Educación mantiene unas mil plazas docentes vacantes, muchas de ellas desde agosto”.
«Hay escuelas que no solo se afectaron por el huracán al estar cerradas caprichosamente, sino que carecen de sus maestros. Por ejemplo, la Escuela Luís M. Santiago de Toa Baja tiene nueve plazas de maestros vacantes, cinco de ellas previo al paso del huracán. La Basilio Milán del mismo municipio tiene tres plazas vacantes, la Abelardo Díaz Alfaro de Toa Alta tiene dos plazas vacantes» detalló la dirigente magisterial.
La portavoz afirmó que «en las escuelas usadas como refugios no tuvieron un plan de reubicación de la mayoría de los estudiantes en interlocking en otros planteles, ni buscaron alternativas para devolverlas al uso educativo, atendiendo con premura las necesidades de vivienda de los refugiados. Le violaron el derecho a la educación a los niños y niñas».
Sobre el nuevo calendario escolar afirmó que «es evidente que el aprendizaje no será el adecuado y la responsabilidad será del Departamento de Educación y la Secretaria Keleher. Las escuelas estaban listas y se retrasó su apertura mientras los maestros y maestras estuvieron desde el 26 de septiembre en sus puestos, trabajando en la rehabilitación de las escuelas y disponibles ydeseosos de recibir a los niños y niñas».
«Fue un comportamiento irresponsable, desordenado e indolente. Al 30 de septiembre la propia Secretaria de Educación confirmó tener el informe de las condiciones de 337 escuelas, el 30% del total de los planteles. ¿Por qué solo se abrieron 22 centros comunitarios el 2 de octubre? Inexplicablemente escuelas usadas como centro comunitario luego NO fueron certificadas para iniciar como centro educativo», dijo.
Recordó que el gobernador de Puerto Rico señaló en su conferencia de prensa matutina el 5 de octubre que las clases iniciarían el 23 de octubre.
«El Departamento de Educación jamás cumplió con la directriz, retardando sin sentido el que los estudiantes reiniciarán el curso escolar», apuntó Martínez Padilla.
Insistió en que «ningún cambio en el calendario escolar permitirá recuperar lo que los estudiantes han perdido, especialmente los niños y niñas de Educación Especial. A estos no solo se les privó de su derecho constitucional a la educación formal, sinó de las terapias y recursos necesarios para lograr la superación de sus condiciones. En el caso de estos se cometió un verdadero crimen».INS
lp
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