Peñuelas, 9 abr (INS).- La empresa AES debe aceptar su responsabilidad por la contaminación del agua subterránea con residuos de carbón en su planta de Guayama, reclamaron dirigentes de organizaciones opuestas al depósito de cenizas de carbón en Puerto Rico.
El portavoz del Comité Diálogo Ambiental, Víctor Alvarado Guzmán, expresó que había advertido que, lejos de aceptar su responsabilidad, la carbonera AES intentaría echarle la culpa a alguien más.
Se refirió al reciente estudio de DNA-Enviroment, LLC, pagado por la propia empresa generatriz, que reveló que las aguas subterráneas en el área de la planta de AES en Guayama está contaminada con radiactividad, y metales pesados como arsénico, cromo, selenio y molibdeno.
Pese a este informe, el representante legal de AES, Jerry Lucas Marrero, rechazó que las instalaciones de esta empresa sea la fuente de contaminación.
«Duraron 21 días en silencio, luego de que salió a la luz pública la información sobre la contaminación, y lo primero que hace AES es (generar una noticia falsa), otro intento de engaño”, dijo Alvarado Guzmán.
El dirigente del Comité Diálogo Ambiental recordó que “ante la contundente evidencia sobre la contaminación del agua subterránea con cenizas de carbón, la AES dice que no fueron ellos, que fueron otras instalaciones en desuso que están cerca de su planta; no tienen ninguna credibilidad”.
El portavoz ambiental explicó que, cerca de las instalaciones de AES, la antigua empresa Fibers contaminó el acuífero hace más de 30 años.
Recordó que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) estableció un “superfondo” para limpiar el acuífero contaminado por la Fibers, y ese proceso lo terminó en verano del pasado año, el cual cumplió su propósito.
“El problema con la falsa teoría de AES es que los contaminantes de la Fibers, identificados por la EPA, fueron asbesto y compuestos orgánicos volátiles (VOC), y no los encontrados por el actual estudio que fueron arsénico, cromo, selenio, molibdeno y particulado radiactivo.
La “huella dactilar” de las cenizas de carbón está en la reciente contaminación y eso es un hecho que AES no puede borrar, insistió Alvarado Guzmán.
Mientras, el portavoz del Comité Pro Salud, Desarrollo y Ambiente de Tallaboa, José M. Díaz Pérez, exigió a la Junta de Calidad Ambiental (JCA) y a la EPA a comenzar un proceso de remedio para limpiar el acuífero contaminado por AES.
“Mientras más tiempo tarde la JCA y la EPA en tomar acción, la contaminación aumentará y se extenderá, pues AES aún tiene la inmensa montaña de cenizas a la intemperie sobre el acuífero, en el patio trasero de sus instalaciones”, afirmó Díaz Pérez.
Reclamó a las agencias públicas y al gobernador Ricardo Rosselló Nevares a que obliguen a la AES a pagar “por el desastre ambiental que ha causado en Guayama y otros 13 municipios donde han depositado su basura radiactiva, sino ellos serán culpables de del continuo deterioro en el medio ambiente y la salud de nuestra gente”.
Los activistas Alvarado Guzmán y Díaz Pérez adelantaron que la red de organizaciones que forman parte de la resistencia contra la quema de carbón y el uso de cenizas en la isla, estarán realizando distintas actividades.
Entre las acciones a tomar está darle seguimiento a la carta entregada al presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, para que se baje a evaluación y aprobación el proyecto del Senado 600, con el propósito de enmendar la Ley 40-2017, estableciendo claramente la prohibición del depósito y disposición de cenizas de carbón en Puerto Rico, entre otros asuntos.
“Los senadores y representantes que dijeron que esto se había resuelto con la Ley 40, tendrán que remediar la confusión que crearon. Ahora tienen que responder con acciones a las comunidades afectadas por la contaminación de las cenizas tóxicas de AES”, recalcó Díaz Pérez. INS
ndc
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