Toa Alta, 15 feb (INS).- Son miles de familias las que viven sin energía eléctrica desde el paso de los huracanes María e Irma.
De por si es una situación difícil y se complica cuando en la familia hay una persona embarazada o encamada.
Uno de estos casos es el de Marielys Ocasio, de 33 años, quien tiene 24 semanas de embarazo.
Para Ocasio ha sido fuerte no tener energía por alrededor de cinco meses, a lo que se suman los gastos médicos de seguimiento por el embarazo, con la compra semanal de gasolina para el generador eléctrico.
«Como mi esposo y yo trabajamos, aunque con sueldos limitados, no tenemos ninguna ayuda del gobierno, y con el pasar del tiempo vivimos más preocupados, preguntándonos hasta cuándo podrán aguantar nuestros bolsillos», expresó Ocasio.
Añadió que «nuestra comunidad ha protestado, el alcalde ha alzado la voz, llamamos, damos seguimientos y mientras envían brigadas para otros pueblos, nuestra comunidad no ha visto ni una brigada».
La joven madre, quien reside en la comunidad de las Parcelas Nuevas de Quebrada Cruz en Toa Alta, batalla junto a su esposo para cubrir los gastos básicos más la compra de gasolina de 80 dólares semanales y de sobre 400 para el seguimiento medico mensual del embarazo.
«Muchas veces, para dividirnos las tareas con mi esposo, voy a buscar gasolina, y cuando estoy en la fila, con el envase rojo en la mano, es cuando más latente se me hace la crisis por la que vivimos, pues veo decenas de vecinos, -quienes tienen más suerte que otros- cansados, buscando gasolinas para las plantas que le brindaran luz de forma limitada a sus familias», manifestó Ocasio.
Otro ejemplo de los que se llevan la peor parte en la crisis de energía eléctrica en el municipio es el caso de Mariana Nieves Guzmán, del sector los Llanos en el Barrio Ortiz de Toa Alta.
Nieves Guzmán, de 81 años, vive postrada en una cama luchando contra las condiciones de Parkinson y Alzheimer.
Su hija Mariana se hace a cargo de ella y ha sobrellevado con su madre la carga de cuidar a un paciente encamado sin energía eléctrica.
«Ha sido una situación fuerte, pues mi madre quien también está en posición fetal, depende de oxigeno 24 horas al día, terapias respiratorias cada cuatro horas, y aire acondicionado para prevenir la proliferación de ulceras en su cuerpo», explicó la hija y cuidadora, quien depende del seguro social de su esposo discapacitado.
Además, tiene un hijo con condiciones de salud y juntos hacen de tripas corazones para comprar gasolina, cuidar a su madre y buscar ayudas por parte del gobierno.
«En estos momentos lo más que me preocupa es no saber, si podremos darle el cuido y la calidad de vida que necesita mi madre, pues es tanto el tiempo sin energía, y comprando gasolina para el generador eléctrico, que sumado a los gastos del cuido y de la familia casi no podemos», dijo la vecina de Barrio Ortiz.
Frente a este escenario, el alcalde de Toa Alta, Clemente «Chito» Agosto, comentó que su mayor preocupación “es la falta de equidad en la distribución de brigadas, pues la mayoría van directamente a Bayamón, y el restante se distribuyen entre Dorado, Vega Alta, Vega Baja y Toa Alta”.
«Para que tengan una idea, del informe de la propia AEE se desprende que esta semana Bayamón contaba con 65 brigadas mientras que Toa Alta contaba con seis brigadas, y de ese mismo informe la compañía que aparece con brigadas a cargo, no está en nuestro pueblo, sino en Morovis», detalló preocupado el primer ejecutivo municipal.
Según el plan de trabajo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), la región de Bayamón que comprende parte del área norte desde Bayamón hasta Vega Baja ha destinado de forma desigual los refuerzos provenientes de estados unidos y equipos, que llega por días desde 88 a 95 brigadas destinadas solamente a Bayamón, que son enviadas por el director regional Figueroa.
Agosto ha señalado que «es una falta de respeto el discrimen a los que se llevan los pueblos que tienen alcaldes que no son del partido del gobierno central».INS
lp
Inter News Service Agencia de Noticias