San Juan, 30 ene (INS).- El presidente de la Organización Nacional de Directores de Escuelas de Puerto Rico (Ondepr), Jorge Luis Soto Díaz, reclamó hoy al gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló Nevares un aumento salarial para los directores de escuelas, quienes llevan esperando el beneficio desde 1999.
Soto reaccionó así al anuncio que hizo el gobernador, quien prometió un aumento de 1,500 dólares anuales a los maestros del país a partir del año fiscal 2019 y no hizo mención a los directores de escuelas, “quienes han sido olvidados por todas las administraciones creando una inequidad entre el sueldo del supervisor y el supervisado a favor de este último”.
«Aplaudimos la iniciativa de hacerle justicia al maestro en el salón de clases, sin embargo se siguen olvidando reconocer la posición del director de escuela, que es quien tiene la posición de más funciones y responsabilidades en el Departamento de Educación», se lamentó.
A raíz de la situación, el portavoz indicó que hoy cursó una carta al gobernador, con copia al presidente de la Comisión de Educación del Senado, Abel Nazario, y al presidente de la Comisión de Educación de la Cámara de Representantes, Guillermo Miranda Rivera.
En la misiva recuerda “la conversación que sostuvimos durante una reunión durante su campaña a la gobernación en la cual le planteamos los escollos que padecían los directores en este país e indicándole que hoy más que nunca el firector se siente atropellado y nuevamente se olvidan de proveerles el apoyo necesario con una compensación justa.», dijo Soto Díaz.
El presidente de la Ondepr declaró que si no hacen extensivo el aumento salarial a los directores de escuelas “se cometerá una de las mayores injusticias en el Departamento de Educación”.
«Para el año 2000 se firmaron dos leyes que tuvieron un impacto fiscal en beneficio de los maestros: la Ley de Sindicación de los Empleados Públicos y la Ley de Carrera Magisterial. La sindicación permitió a los maestros negociar condiciones de trabajo y salario. La carrera magisterial los incentivó con aumentos salariales en función del grado académico obtenido. En esta última al maestro por el grado de maestría se le aumentó 350 y por el doctorado 650 dólares; al director 25.00 y 50, respectivamente”, consignó.
Agregó que “la administración de turno para esa época negoció el reconocer al maestro de la sala de clases la maestría en Administración y Supervisión para aumento salarial, no así al Director en funciones. La exclusión del Director de Escuelas del beneficio de estas leyes provocó un disloque entre los sueldos de supervisor y supervisado llevando a este último a devengar mayor cantidad de salario».
Soto Díaz criticó además que «las veces que hicimos este reclamo de justicia salarial a nuestros directores la respuesta siempre fue que no habían los fondos para absorber dicho aumento de sueldo; mientras, de forma inconsistente con estas expresiones, asignaban dinero para crear plazas de confianza innecesarias en otros niveles».INS
lp
Inter News Service Agencia de Noticias