P. Rico-Opinión/Los jóvenes harán la diferencia en las elecciones de noviembre… si votan

Por Rosita Marrero/Especial Inter News Service

San Juan, 4jun (INS).- Por los análisis y números que se barajan y las comparaciones que se hacen de los resultados de primarias y elecciones anteriores, nos enfrentamos a una realidad innegable: ha habido una reducción dramática de electores que votaban PNP (Partido Nuevo Progresista) o PPD (Partido Popular Democrático).

¿Dónde estén esos electores? Unos han fallecido, en mayor proporción, en el PPD, que es el partido más antiguo. Otros, desencantados, decepcionados y disgustados con su liderato, se han alejado. Ambos partidos, PPD-PNP, cada vez se asemejan más el uno al otro.

Estos electores «missing in action” no se ven representados ni protegidos por el bipartidismo, mientras se hunden en la pobreza y la oscuridad.

La corrupción que una vez parecía ser exclusividad de un partido, se generalizó. Al ambos partidos ir envejeciendo, y desaparecer los líderes de arraigo y, en muchos casos, de probidad moral e intelectual (otros no la tenían) y con conciencia social, el liderato ha ido “viniendo a menos”, instaurándose, en muchos casos, la mediocridad. Basta mirar las caras en las papeletas que nos depara el futuro. Hay unas de espanto.

Hay una apatía, es cierto. Existe la indiferencia de muchos que ya no creen ni en la luz eléctrica. Sobre todo en la luz eléctrica. No hay ánimo de comprometerse con nadie. Esos son los que repiten “todos son iguales” o “llegan a robar”.

Otros, creo que son muchos, que callan y observan. No se amarran con nadie. Van a estar listos para dar un sablazo si se convencen. Hay mucho joven sin inscribir. La CEE (Comisión Estatal de Elecciones) no ha hecho grandes esfuerzos para que lo hagan.

Todos estamos relacionados con esa generación de jóvenes de una manera u otra. O bien, porque tenemos hijos de esas edades, o nietos, o amigos, o porque nos sirven en los restaurantes, o los vemos como interacionan. Es la generación “que no se deja”, y que a duras penas puede estudiar, están obligados a trabajar largas horas por salarios de hambre. Viven con sus padres. No pueden comprar viviendas porque el costo es alto. No pueden alquilar vivienda, porque no las hay, y de haberlas el alquiler está por el cielo y son escasas, porque están en Airbnb.

Así que no se pueden casar, ni convivir, ni tener hijos. ¿Ustedes creen que esos jóvenes votarían PNP o PPD?. Claro que no, si ambos partidos los han traído hasta aquí. Viven la crisis de primera mano. En el dramático momento que vivimos, ni las ideologías de si eres popular, anexionista o independentista, no necesariamente es algo que se plantean. En este momento es cuestión de supervivencia.

No los asusta ni el “comunismo” ni el “socialismo” ni ningunos otros miedos o campañas publicitarias engañosas y manipuladoras, del repite que algo queda, que se inventen los “publiciteros” y súper paqueteros del bipartidismo.

Hoy le pregunté si había votado a un joven, de quizás 23 años, que subía a mi casa unas bolsas de compra de un supermercado, mientras yo escuchaba un podcast en el que se analizaban las primarias.

—¿Votaste?, le pregunté.

—No.

—¿Pero vas a votar en las elecciones?

—Pues… no sé todavía. Pero no voy a votar por el bipartidismo.

Así dijo.

Ups, me dije yo.

No están enajenados. Están fajándose para sobrevivir. Subiendo compras del supermercado, cobrando sueldos de hambre, trabajando en el fast food con horarios “caprichosos” y sin posibilidad de movilidad social.

Creo que si votan, van a cambiar las reglas de juego.INS

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