
Luiz Inácio Lula Da Silva arriba a los actos de toma de posesión junto a su esposa. Inter News Service
Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 1 ene (INS).- El antiguo obrero metalúrgico Luiz Inácio Lula da Silva asumió este domingo la presidencia de Brasil, en presencia de al menos 53 delegaciones extranjeras de alto nivel, incluyendo 17 jefes de Estado.
Por tercera ocasión después de un tumultuoso proceso de persecución que lo llevó ilegalmente a prisión, Lula Da Silva estuvo acompañado en la investidura como mandatario de Brasil de una multitud superior a las 300,000 personas que asistieron a la ceremonia en Brasilia, la capital de la gigantesca nación sudamericana.
Lula da Silva, junto a su vicepresidente Geraldo Alckmin, comienzan en un nuevo año 2023 un nuevo mandato, en medio de un riguroso esquema de seguridad, tras los recientes disturbios en Brasilia y el intento de ataque con explosivo protagonizados por simpatizantes del presidente saliente Jair Bolsonaro, quien abandonó el país para no investir con la cinta presidencial y hacer el traspaso ceremonial oficial de mando, como en toda democracia.
El veterano político de 77 años inicia un nuevo periodo lleno de retos: tendrá que afrontar una situación económica severa, con 33 millones de personas en situación de hambre, 11 millones de desempleados en un país de 215 millones de habitantes, además de problemas de inseguridad, ambientales y una geopolítica compleja.
Se espera, igualmente, que el mandato de Lula da Silva suponga un respiro para la Amazonía brasileña, que en los últimos años con Bolsonaro ha registrado récords de deforestación e incendios.
El ultraderechista Bolsonaro adoptó políticas favorecedoras dirigidas al avance del agronegocio sobre las áreas protegidas, entre ellas las reservas indígenas. INS
rsm/ndc
Inter News Service Agencia de Noticias