P. Rico-El paisaje abigarrado de artilugios de energía renovable al que habrá que acostumbrarse

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 21 dic (INS).- Descentralizar el sistema de electrificación de Puerto Rico y recurrir a tecnologías de energía renovable que segmente e individualice la capacidad de energización eléctrica del país, rompiendo con la era de los combustibles fósiles de precios encarecidos y que emiten a la atmósfera gases de efecto invernadero terminará abigarrando el paisaje de Puerto Rico de carcasas y artilugios de nueva tecnología, porque ningunas de esas tecnologías son suficientes -por sí mismas- para la vasta demanda energética nacional.

Molinos energéticos por aquí, un mar de placas fotovoltaicas por allá, artilugios de energía mareomotriz por el otro lado, sistemas de metanización de desechos biológicos del ganado vacuno, de la crianza de cerdos y la avicultura, abigarrarán la superficie terrestre y las costas de Puerto Rico. Y en un espacio territorial pequeño como el nuestro, el paisaje resultaría un tanto chocante.

Cuando nuestros ojos se acostumbren a ese paisaje, tales tecnologías de energía renovable serán obsoletas y estaremos entrando a una nueva era de electrificación limpia y no contaminante mediante la fusión nuclear.

La transformación energética es algo a cuyos cambios Puerto Rico tiene ajustarse, así como lo tienen que hacer todos los países del mundo, por lo que el panorama paisajístico del país irá inevitablemente cambiando con las modificaciones tecnológicos de electrificación. Ese abigarramiento de nuevos artilugios energéticos de transición a lo que inevitablemente será la era de la energía atómica en la electrificación no puede servir de excusa para los ajustes energéticos.

Ciertamente, se hace necesario repartir inteligentemente el uso del espacio y de los terrenos para que los métodos de energía renovables transicionales en lo que llega la era de la fusión nuclear no obstaculice el desarrollo agrícola y agropecuario, como tampoco a la industria pesquera y de transportación marítima.

De igual manera, disponer de los desechos de materiales fotovoltaicos, eólicos y de las baterías acumuladoras de energía eléctrica tiene que planificarse lo más meticulosamente posible y no esperar a resolver el problema a última hora. Es un asunto ambiental que las energías renovables también suscitan y hay que tener presente.

¿Cómo se verá paisajísticamente Puerto Rico, así como el resto del mundo, con todos esos artilugios de energía renovable? Eso habrá de verse en los próximos años, antes de poder tener otra vez un sistema centralizado de electrificación limpia y amigable con el ambiente con tecnología bien desarrollada y avanzada. INS

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