
Una de las situaciones avistadas por los guardacostas. / Inter News Service
San Juan, 20 sep (INS).- Personal del séptimo distrito de la Guardia Costera en Puerto Rico y las Islas Vírgenes de Estados Unidos están respondiendo a las consecuencias del huracán Fiona, devenido en tormenta tropical.
Tripulaciones del sector San Juan y de la estación aérea Borinquen llevaron a cabo evaluaciones iniciales de los daños causados por la tormenta en toda la región, y están preparadas para apoyar las necesidades urgentes de búsqueda y rescate.
Los barcos guardacostas salieron al mar para evitar los efectos de la tormenta, y regresaron el lunes a San Juan para abastecerse de combustible y logística antes de reanudar las misiones de patrullaje.
La Guardia Costera estableció hoy la condición portuaria Cuatro, abriendo los puertos marítimos en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, y los puertos marítimos de Arecibo, Ceiba, Culebra, Fajardo, San Juan, Vieques y Yabucoa en Puerto Rico tras el paso del huracán Fiona.
El puerto de San Juan está restringido a realizar operaciones diurnas únicamente hasta nuevo aviso. Todos los demás puertos marítimos de Puerto Rico permanecen cerrados.
Mientras Fiona sigue atravesando las islas del Caribe y adentrándose en el Atlántico, los guardacostas recuerdan al público estos importantes mensajes y advertencias de seguridad:
Manténgase fuera del agua. Las capacidades de búsqueda y rescate de la Guardia Costera se degradan a medida que las condiciones de la tormenta se fortalecen. Esto significa que la ayuda podría retrasarse.
Evacúe si es necesario. Si se establecen evacuaciones obligatorias en una zona, el público debe evacuar sin demora. Es posible que el personal de la Guardia Costera y otros servicios de emergencia no puedan evacuar o rescatar a las personas en peligro durante la tormenta.
Asegure sus pertenencias. Se insta a los propietarios de embarcaciones grandes a que trasladen sus embarcaciones a puertos deportivos del interior, donde serán menos vulnerables a soltarse de sus amarres o a sufrir daños. Las embarcaciones con remolque deben sacarse del agua y guardarse en un lugar que no sea propenso a inundarse.
Manténgase alejado de las playas. La altura de las olas y las corrientes suelen aumentar antes y después del paso de una tormenta. Incluso los mejores nadadores pueden ser víctimas de las fuertes olas y de las corrientes de resaca provocadas por los huracanes. INS
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Inter News Service Agencia de Noticias