
Según Natalie Jaresko, Puerto Rico todavía no tendrá acceso al mercado de bonos hasta que se hagan estados financieros auditados al día./Inter News Service
Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 15 mar (INS).- Los seis años sin que el Gobierno de Puerto Rico emitiera pagos a la deuda mientras se renegociaba un reajuste de las acreencias no representa la condonación a las obligaciones de pago durante ese lapso. Hoy se finiquitan los pagos por esos seis años con la vuelta al cumplimiento de los compromisos de amortización a la deuda con los bonistas y demás acreedores por valor de $10,000 millones bajo la nueva estructura del Plan de Ajuste de la Deuda (PAD).
La del Gobierno de Puerto Rico se considera la quiebra pública más grande y compleja en Estados Unidos y su restructuración de acreencias incluye las obligaciones generales estatales ascendentes a $34,000 millones que se renegocian sus pagos.
Anualmente, el pago fijo será de $1,150 millones, según la reestructuración al amparo del Título III de la Ley de Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico (Promesa, en inglés). Los pagos serán semianuales, con el primero el próximo 1ro de julio y el siguiente el 1ro de enero de 2023, ambos bajo nuevos bonos pagaderos hasta 2048. Esto incluye las obligaciones reestructuradas del desaparecido Banco Gubernamental de Fomento (BGF), la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (Cofina) y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
Con el pago de los $10,000 millones de hoy, los bonistas reciben $8,267 millones en efectivo, mientras que otros $1,491 millones van a depósitos a ser realizados a jubilados del gobierno que son participantes del Sistema 2000, aquellos con retiro bajo las leyes 1 y 447 y a la reserva de pensiones, entre otras minucias de reclamos de pagos y obligaciones.
De ahora en adelante, el Gobierno de Puerto Rico únicamente podrá emitir deuda para proyectos capitales, deberá comenzar a amortizar el principal en los primeros cinco años y la cuantía a emitir está limitada al 7.94% de los ingresos del año anterior. No podrá emitir deuda para cuadrar déficits o para pagar deuda vencida.
Según Natalie Jaresko, la dimitente directora ejecutiva de la Junta de Supervisión Fiscal, Puerto Rico todavía no tendrá acceso al mercado de bonos, hasta que se hagan estados financieros auditados al día. «No creo que el mercado aceptará la emisión de nuevos bonos sin tener estados financieros precisos y al día», sostuvo Jaresko.
Este Plan de Ajuste de la Deuda de la quiebra pública más grande en la jurisdicción estadounidense ha sido considerado como experimento que servirá de modelo en Estados Unidos, pero se produce sin un plan de desarrollo económico para los próximos años de Puerto Rico que deja al país en la misma situación de fragilidad en su economía que fue, en gran parte, la causa de su endeudamiento público por la falta de dinero que pueda allegarse a sus arcas públicas producto de la actividad económica.
Para muchos economistas, el proceso de reestructuración de la deuda pública de Puerto Rico se hizo de manera invertida, priorizándose un arreglo al cumplimiento de los pagos a los bonistas y demás acreedores, atendiéndose el problema de déficit fiscal, sin resolverse la raíz de la causa del problema en general, que no es otro que el debilitamiento de la economía del país por razón de la obsolescencia de su modelo actual de paradigma de desarrollo económico.
Después de toda la alharaca por el Plan de Ajuste de la Deuda (PAD), todavía es incierto el futuro económico de Puerto Rico y la sostenibilidad del desarrollo de su economía nacional. INS
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