
Los resultados se conocerán esta misma noche. / Inter News Service
Por Andrés Alburquerque F.
Santiago de Chile, 21 nov (INS).- El miedo domina las elecciones presidenciales chilenas, que este domingo afronta una jornada marcada por la polarización de posiciones políticas extremas que llegan como favoritas para suceder al empresario multimillonario Sebastián Piñera.
El mandatario deja atrás deuda social enorme, luego de un primer mandato exitoso y un segundo desastroso. El magnate chileno de derecha le sirve la mesa a una nueva polarización en el país en esta primera vuelta presidencial.
Todas las encuestas revelan un empate técnico entre el líder de la izquierda, Gabriel Boric, y el ultraderechista José Antonio Kast, el llamado “Trump chileno”, quienes representan segmentos totalmente antagónicos de la sociedad chilena.
Ambas candidaturas son la muestra de un hartazgo hacia los partidos políticos tradicionales y el reclamo mayoritario de un cambio profundo en la conducción del país.
En 46,629 mesas de votación se depositarán las esperanzas del pueblo, que votará hasta las 6:00 PM con el recuerdo fresco de las jornadas de protesta de octubre de 2019, cuando millones de personas a lo largo del país salieron a las calles para manifestar su descontento por el sistema capitalista que ha enriquecido a la elite y empobrecido a la gran masa.
Las manifestaciones sociales obligaron a Piñera a llamar a un plebiscito para conformar una asamblea encargada de la redacción de una nueva Constitución, proceso aún en desarrollo y que espera culmine entro de un año.
La población chilena está a la expectativa de que cambien las condiciones de vida para el ciudadano promedio, con mejoras significativas en Salud, Educación, condiciones laborales y, sobre todo, en el Sistema de Pensiones, que en Chile son administradas por entidades privadas (AFPs), que a lo largo de los años han obtenido fantásticas ganancias, pero entregan jubilaciones de hambre.
Ante este mosaico de variables, exigencias y polarización social, se presentan siete candidatos: Boric (Convergencia Social), Kast (Partido Republicano), Yasna Provoste (Democracia Cristiana), Sebastián Sichel (Chile Podemos +), Eduardo Artés (Unión Patriótica) Marco Enríquez-Ominami (Partido Progresista de Chile) y Franco Parisi (Partido por la gente).
Provoste y Sichel representan el continuismo, Artés, el comunismo extremo; mientras los otros dos apuestan por un cambio, pero no radical.
La curiosidad es Kast, cuyo respaldo surge en respuesta al temor de que Boric implante un gobierno socialista extremo, pero olvidan que el socialismo “a la chilena” no ha seguido el camino del marxismo, detesta la violencia y se ha caracterizado por adoptar sistemas políticos socialdemócratas.
En total, están habilitados para votar 15,030,974 electores en Chile y el extranjero. Y aunque se pronostica una amplia abstención porque muchos no están dispuestos a votar por el “menos malo”, otros tantos no se sienten representados por ninguno o creen que la Nueva Constitución hará del próximo presidente un ente “decorativo”, lo cierto es que esta noche habrá un nuevo mandatario o estarán elegidos quienes irán a segunda vuelta.
Para lo primero, el o la candidata necesita el 50 por ciento más uno de los votos emitidos, para lo segundo se escogen a las dos primeras mayorías para que compitan en un balotaje previsto para el 19 de diciembre. INS
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