
Presentación de los estudios sobre la violencia en el trabajo contra las mujeres./Inter News Service
Santo Domingo, 17 nov (INS).- La oficina en República Dominicana del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicó dos estudios sobre las mujeres y las niñas en el ámbito laboral y comunitario, en los cuales se revela que más de 95% de las damas que son víctimas de violencia en el trabajo y en espacios públicos, nunca denuncian esos hechos.
Los informes, realizados en alianza con el Ministerio de Interior y Policía, el Ministerio de la Mujer y la Oficina Nacional de Estadística (ONE), se fundamentan en la Encuesta Experimental sobre la Situación de las Mujeres (ENESIM 2018) realizado por esta última entidad, triangulando información especializada cualitativa y cuantitativa de otras fuentes.
Las publicaciones cuentan con el apoyo de Proyecto Regional Infosegura, del PNUD LAC y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, siglas en inglés)) y aportan datos claves sobre la agresión de género en el país, investigaciones que servirán para la toma de decisiones basadas en evidencia.
Los datos fueron comentados este martes durante un acto oficial que contó con una intervención de la Primera Dama de la República, Raquel Arbaje.
Entre los principales hallazgos, destacan que, en el ámbito laboral, el 97.3% de las señoras optaron por el silencio y en el ámbito comunitario la cifra alcanzó el 95.5%. Tanto en el trabajo como en el ámbito comunitario, más del 75% de ellas que reportaron ser agredidas de palabras no lo denunciaron «porque se trata de un hecho sin importancia».
Además, los informes revelan que el 68.8% de las féminas de 15 años y más ha experimentado algún tipo de fuerza a lo largo de toda su vida y más de la mitad (51.9%), la han experimentado en espacios públicos.
Los documentos detallan, además, que más del 60% de reportaron severidad laboral (69.7%) y colectiva (64.6%) y dicen haber experimentado esas acciones entre sus padres en sus hogares durante la niñez. Expresa que “el Gran Santo Domingo y la región norte son las macro regiones con mayores índices de violencia en ambas categorías”.
“En ese sentido, se visibiliza una transmisión intergeneracional de la violencia al interior de la familia desde la infancia en la familia de origen, la cual se replica al interior de la familia actual, contra niñas y niños, entre la pareja y entre otros miembros de la familia”, expresa el documento.
Los estudios expresan que una de cada cuatro damas que han recibido maltrato comunal pide permiso a sus parejas para salir con parientes o amigos, ir de compras o hacer gestiones. Este hallazgo denota la aceptación y normalización de los comportamientos de control de los hombres.
Agrega que más del 45% de las hembras violentadas en ambos ámbitos (laboral y comunitario) considera que el “marido debe ser el principal responsable de sufragar los gastos de la familia” y más de un tercio piensa que “una buena esposa debe obedecer a su esposo en todo lo que él le ordene”.
En cuanto a la relación de la violencia y el nivel educativo, 39.9% de las afectadas por agresión social y 36.4% de laboral tienen un nivel de enseñanza secundario o medio, seguidas de las universitarias que son un 29.3% de las víctimas en lo comunitario y un 27.5% en lo laboral.
Al vincular la violencia con los ingresos, se encontró que el 50% de las que sufren atropello comunitario están laboralmente activas, seguido de un 39.5% inactivas. INS
mv/lp
Inter News Service Agencia de Noticias