
El dirigente político Pelegrín Castillo durante la entrevista. Inter News Service
Santo Domingo, 7 ago (INS).- El abogado y dirigente político Pelegrín Castillo, vicepresidente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), afirmó que en Haití se está montando un escenario de guerra civil y si estalla, uno de los objetivos será tratar de que la crisis desborde la frontera y venga hacia la República Dominicana.
Castillo, quien además es integrante de la comisión designada por el gobierno dominicano para abordar el impacto de la crisis haitiana en el país, manifestó que si a nivel local hay resistencia a lo que sería una imposición de facto de la solución dominicana al problema del vecino pueblo, “entonces vendría una ofensiva de intervención internacional”.
“Tenemos que defendernos porque la política de la administración (Joe) Biden, concretamente a nivel del Departamento de Estado y del Consejo de Seguridad Nacional, tiene un abordaje del tema que no es conveniente para la República Dominicana”, detalló al ser entrevistado en el programa Toque Final con el periodista Julio Martínez Pozo que se transmite por Antena 7.
Expresó que “el Congreso norteamericano tenemos gente receptiva que ha sido aliada, que nos han dado respaldo y que esperamos nos sigan respaldando para evitar lo que se constituiría un gran crimen internacional”.
Destacó, además, que lo ha advertido y con mucha claridad, que el pueblo dominicano no va a aceptar que se quieran resolver los problemas haitianos a expensas del país, ya que, a su entender, “existe demasiada carga, demasiados compromisos se han asumido y parece que lo interpretan mal al creer que desde la República Dominicano se pueden seguir haciendo cargo”.
Pelegrín Castillo precisó que lo importante es que la fuerza multinacional de apoyo a Haití que venga de África juegue un mejor papel que la latinoamericana que estuvo en ese país por muchos años y que ha quedado bastante escarmentada.
Se refiere a la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), conocidos como Cascos Azules, vigente en Haití de 2004 a 2017, a quien se atribuye haber cometido abusos sexuales contra 2,000 mujeres. En 2017 ese cuerpo castrense acabó, siendo continuada la labor que quedaba por la Misión de las Naciones Unidas de Apoyo a la Justicia en Haití (MINUJUSTH).
El contingente se compuso de aproximadamente 7,000 efectivos militares, provenientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Croacia, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Guatemala, Honduras, Italia, Jordania, Nepal, Pakistán, Paraguay, Perú, República Dominicana, Sri Lanka y Uruguay.
Castillo dijo que uno de los peligros planteados es que los grupos más radicales de la política haitiana tienen vínculos más estrechos con los países africanos.
“Esa fuerza viene a pacificar, pero también a ser clave para la celebración de elecciones. Hay que tener cuidado de que eventualmente en el proceso político interno de Haití sea lo más neutral posible y no favorezca opciones que puedan generar escenarios de más conflictos”, destacó.
También consideró que lo ideal sería que fuera un país del continente que genere un nivel de confianza en el liderazgo haitiano, tanto en el Gobierno como en la oposición y que sea aceptado por la mayoría de los países del continente.
Se recuerda que Kenia, nación africana, anunció el 29 de julio de 2023 que está preparada para encabezar una fuerza multinacional de mil policías en el país caribeño para auxiliar a las autoridades en el control de la violencia, así como a proteger las instalaciones estratégicas. La propuesta de despliegue necesita de un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU.
El gobierno haitiano ha aceptado la fórmula keniana. En las calles de la capital, Puerto Príncipe, la propuesta es recibida con cautela, según las opiniones recogidas por las agencias internacionales establecidas en el cercano país con la República Dominicana.
En ese contexto, Estados Unidos felicita a las autoridades kenianas por la iniciativa, mientras el Gobierno de Bahamas y otras naciones han prometido unirse para formar parte de las fuerzas de seguridad haitianas con el fin de hacer frente a la violencia de las pandillas. INS
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