Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 26 dic (INS).- El problema de las personas que no tienen el techo de una vivienda que los cobije sigue siendo un problema en Puerto Rico que las autoridades gubernamentales de este país soslayan.
Aunque se estima que las personas censadas por las organizaciones filantrópicas que alimentan y procuran el bien de las personas sin hogar ascienden a 2,215, esa cantidad podría ser mucho mayor.
El gobierno no tiene un censo de los indigentes que deambulan por las calles de Puerto Rico y pueden verse en los semáforos pidiendo limosna.
Preocupa a las organizaciones que atienden a esta población vulnerable que en los últimos meses haya más personas que por primera vez están en la calle como pordioseros sin hogar.
Son sumamente imprecisas las cifras contabilizadas cada año de personas identificadas como deambulantes. Las estimaciones son de entre 2,215 y 2,500, pero conforme a lo que estima el senador independiente José Antonio Vargas Vidot, el número es mucho mayor.
Aunque hay un gran número de estas personas que tienen un problema de drogadicción, no todos son drogadictos, y se están viendo cada vez más personas de edad media y avanzada en el fenómeno social del sinhogarismo.
Aunque hay un conteo de estas personas que se realiza cada dos años junto al Departamento de Familia por ser un requisito del Departamento de Vivienda federal (HUD, en inglés) para justificar los fondos que recibe el país para vivienda transitoria y permanente, no se cuenta en Puerto Rico con una cifra que se aproxime verdaderamente a la realidad.
Son cada vez más frecuentes los rostros de mujeres jóvenes y personas de edad avanzada que deambulan por las calles del país sin un hogar y vivienda que los cobije y siguen engrosando el fenómeno en Puerto Rico. Y este mal social urge que se atienda con prontitud. INS
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