
Uno de los nuevos aerogeneradores sin aspas. / Inter News Service/WhatsApp
Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 21 dic (INS).- Los molinos energéticos sin aspas están dejando atrás a los aerogeneradores de energía eléctrica tradicionales. El funcionamiento del nuevo aerogenerador sin aspas se basa en la resonancia aeroelástica, que permite transmitir energía a su estructura al aprovechar la fuerza del viento mediante el fenómeno de aparición o desprendimiento de vórtices, llamado vortex shedding.
Este tipo de aerogeneradores permite reducir drásticamente la mortalidad de las aves por colisión con las aspas de los aerogeneradores y al mismo tiempo reducir otros impactos ambientales como la generación de ruido, que a su vez conlleva la posibilidad de acercar la instalación de aerogeneradores a los puntos de consumo.
Tal tecnología es un aporte más al desarrollo de las energías renovables y su necesario avance tecnológico para poder cumplir con el objetivo de reducción de emisiones fijado por el gobierno con la estrategia de descarbonización ambiental, dirigido a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 90% para el año 2050.
Las organizaciones de protección medioambiental vienen alertando en cuanto a que el desarrollo de las renovables se enfoque en su máximo aprovechamiento y no sustituir un problema por otro.
En el caso de la energía eólica los estudios de impacto ambiental indican que los principales efectos negativos de los parques eólicos en la biodiversidad (especialmente sobre las aves y los murciélagos) son las colisiones con las aspas en movimiento. Para mitigar ese efecto, se desarrolla un nuevo aerogenerador, cuya principal y sorprendente característica es que no tiene aspas.
Los nuevos aerogeneradores se asemejan a columnas oscilantes, desnudas, sin palas ni rotores de cualquier tipo, lo que reduce enormemente el riesgo de impacto de las aves y el resto de animales voladores. Su cilindro exterior es rígido y está realizado con resina reforzada con fibra de carbono o de vidrio, lo que lo hace muy ligero y no requiere una amplia base de cemento para el sustento de la estructura.
El original dispositivo captura la energía del viento cuando entra en resonancia, debido a un efecto aerodinámico denominado desprendimiento de vórtices. De ese modo, en lugar de aprovechar la rotación de las palas del molino, el cilindro oscila transformando la energía mecánica en electricidad mediante un alternador.
De esta manera, cuando el viento pasa a través de un cuerpo romo, el flujo se modifica y genera un patrón cíclico de vórtices. Una vez que la frecuencia de estas fuerzas está lo suficientemente cerca de la frecuencia estructural del cuerpo, el cuerpo comienza a oscilar y entra en resonancia con el viento. Esto también se conoce en inglés como Vortex Induced Vibration (VIV).
La desventaja del reducido radio de acción, y rendimiento menor comparado con el aerogenerador de aspas, se compensa por el hecho de que pueden instalarse muchos más cilindros eólicos que molinos de aspas en la misma superficie.
Y aunque conviene insistir en que la potencia instalada es incomparable, la gran aportación de estos ingenios renovables es que gracias a su menor tamaño, su ligereza y su reducido impacto ambiental, sonoro y paisajístico, pueden ubicarse en entornos urbanos y rurales mucho más próximos a las áreas habitadas que los grandes parques eólicos, favoreciendo el avance hacia autoconsumo y la generación distribuida.
Además, las turbinas eólicas convencionales dejan de funcionar a determinadas velocidades de viento, por lo que son incompatibles con los entornos de alta intensidad de las rachas, así como los que están sometidos a rápidos y constantes cambios de dirección.
En cambio, los aerogeneradores sin palas de Vortex se adaptan rápidamente a los cambios de dirección e intensidad del viento gracias a la versatilidad del efecto VIV.
Una de las ventajas más interesantes que aporta esta nueva tecnología eólica es que es mediante un modelo de mini-aerogenerador que, con apenas 85 centímetros de altura, puede instalarse en el ámbito doméstico, en granjas o en el entorno de pequeñas naves industriales, dirigido al autoconsumo, pudiendo atender demandas de baja o media potencia que podrían ofrecer una solución energética integral en combinación con pequeñas instalaciones fotovoltaicas.
Todo ello, unido a sus bajos costos de producción, instalación y mantenimiento, lo convierten en una magnífica propuesta para avanzar hacia un modelo energético ciento por ciento renovable y mucho más eficiente, sostenible y compatible con la protección de la naturaleza. INS
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