
a criónica es la preservación de seres vivos a bajas temperaturas./Foto Alcor
Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 4 abr (IINS).- Parece ciencia ficción. Pero hay en estos momentos 500 personas criopreservadas o congeladas a muy bajas temperaturas, principalmente en Estados Unidos y Rusia.
La criónica es la preservación de seres vivos a bajas temperaturas, cuando la medicina actual ya no puede hacer nada por ellos. Así, estas personas se conservarán hasta que haya nuevas formas de tratarlos médicamente y revivirlos.
Para la criónica se parte de la criogenia, que es la rama de la física e ingeniería que estudia la producción de muy bajas temperaturas (menores a -150ºC) y el comportamiento de los materiales a estas temperaturas. Para lograr dichas temperaturas, generalmente se emplean gases licuados como el nitrógeno o el helio.
La manera de criogenizar a una persona es sumergiendo el cuerpo en nitrógeno líquido a -196º celsius para congelarlo. Este proceso es como si el cuerpo estuviera dentro de un termo en el que la pared tiene el líquido que hace que la temperatura sea tan baja. El objetivo es detener toda actividad biológica, disminuyendo el metabolismo y favoreciendo así la conservación del cuerpo.
Cuando el cadáver llega a las instalaciones criogénicas se enfría apenas por encima del punto de congelación del agua. Se le sustrae la sangre que se reemplaza con una solución para preservar los órganos. Luego comienza el proceso completo de criogenización.
Bajo temperaturas normales y según las condiciones medioambientales, la fase de descomposición de un cuerpo humano, conocida como colicuativa, comienza desde las 96 horas a 12 meses, periodo tras el cual empezaría la reducción del esqueleto. Estas fases son estándar y se han medido analizando cadáveres que están dentro de un ataúd.
La criónica fue un invento de James Bedford, quien fue la primera persona criogenizada de la historia. Tenía 73 años y un cáncer de riñón que se había extendido a los pulmones y a otras partes del cuerpo.
Diversos informes globales, incluyendo un estudio publicado en APNews, confirman que el mercado criogénico exhibirá un crecimiento lucrativo entre 2020 y 2029 debido a la creciente demanda de diversas aplicaciones entre las empresas para impulsar la eficiencia operativa.
Empero, la criogenia no únicamente se utiliza para preservar congelado a seres humanos con el fin de intentarlos revivir en un futuro. La criogenia tiene varios usos, especialmente en el área de la medicina, en donde se le utiliza en cirugías, ya sea para destruir tejidos específicos o evitar hemorragias, bajando la temperatura en la sangre de forma radical, siendo también útil en el tratamiento del cáncer.
Utilizando, también, la criogenización en alimentos, se garantiza la formación de pequeños cristales de forma uniforme por todo el producto, el agua dentro y fuera de las células se congela a la misma velocidad, asegurando que las células permanezcan intactas y que el alimento conserve su frescor, sabor y textura.
Los rotíferos bdelloideos, unos animales microscópicos, no sólo pueden soportar la congelación, sino que pueden persistir durante al menos 24.000 años en el permafrost siberiano y sobrevivir.
Similarmente, los tardígrados, también llamados osos de agua, son criaturas de menos de un milímetro de largo que pueden sobrevivir cuando son sometidas sometidas a temperaturas de hasta 150 °C y congeladas hasta casi llegar a cero absoluto.
Estos casos de criogenia de tales seres vivos del reino animal son lo que alimentan la esperanza en la experimentación de la criónica en seres humanos. ¿Se podría prolongar la vida de los seres humanos con la criogenia y hasta qué punto? Únicamente será en el futuro que podrá revelarse esa incógnita. La respuesta es criogenizarse hasta entonces los que puedan pagar por ello, cuyo costo asciende actualmente a aproximadamente un cuarto de millón de dólares. INS
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