P. Rico-Coronavirus/Científicos predicen el futuro del Covid-19

Imagen de computadora del coronavirus./Inter News Service

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 29 mar (INS).- A partir de haberse descubierto que la variante Ómicron del Covid-19 es significativamente más infecciosa y más resistente a las vacunas que la cepa original que surgió por primera vez en Wuhan, China, los científicos presumen que no hay razón, al menos biológicamente, para que el virus no siga evolucionando.

Las variantes de coronavirus que han surgido hasta ahora solo muestran una fracción del espacio genético que probablemente esté disponible para la exploración evolutiva.

Muchas vacunas contra el Covid-19 entrenan al sistema inmunitario para que reconozca una sección particular del virus original, de los 201 aminoácidos que permiten que el virus se adhiera a las células humanas.

Solo dos de esos aminoácidos estaban mutados en la variante Delta. Las mutaciones no fueron suficientes para que las vacunas fueran ineficaces.

Quince de los 201 aminoácidos a los que se dirigen las vacunas estaban mutados en la variante Ómicron. Las mutaciones ayudaron a Ómicron a evadir el sistema inmunológico e infectar a personas que habían sido vacunadas o infectadas previamente.

Empero, los científicos estiman que el virus puede mutar mucho más que el puñado de cambios observados en la variante Ómicron. Cada aminoácido puede mutar de 19 maneras diferentes.

Los científicos ya han documentado más de 400 otras mutaciones en los aminoácidos a los que se dirigen las vacunas.

Según nuestro recuento, hay casi 2,000 otras formas en que los 201 aminoácidos específicos podrían mutar y aún así poder adherirse a las células humanas.

Un virus como el SARS-CoV-2 se enfrenta a una presión primordial: mejorar su propagación. Los virus que causen más infecciones tendrán más éxito. El virus puede hacer esto volviéndose más contagioso y eludiendo el sistema inmunológico. Este coronavirus ha sufrido varias adaptaciones que lo hacen mejor para propagarse en humanos.

Sin embargo, aunque muchos científicos esperaban que el SARS-CoV-2 estuviera bajo presión evolutiva para transmitirse mejor, ha sido notable lo bien que el virus ha respondido a esa presión. Lo que los virólogos han observado es que las variantes recientes como Ómicron y Delta son varias veces más transmisibles que la cepa que se propagó por primera vez en todo el mundo a principios de 2020. Eso es un gran aumento y hace que el SARS-CoV-2 sea más contagioso que muchos otros virus respiratorios humanos. Estos grandes saltos en la contagiosidad han jugado un papel importante en la conducción de la pandemia hasta el momento.

Cuánto más transmisible puede volverse el SARS-CoV-2 es una pregunta abierta para los expertos en virus y enfermedades infecciosas, pero hay límites. Incluso la evolución está restringida y el SARS-CoV-2 no puede volverse infinitamente transmisible.

El hecho preocupante es que el virus desarrolla la capacidad de infectar a personas que habían sido vacunadas o previamente infectadas. Observan los virólogos que la evolución a menudo avanza paso a paso , con nuevas variantes exitosas que descienden de otras exitosas recientes

Se hace imposible a los científicos predecir si las variantes futuras tendrán saltos más grandes como los de Ómicron o cambios escalonados más típicos , pero lo más seguro es que el SARS-CoV-2 seguirá evolucionando para escapar de la inmunidad.

Si bien la transmisibilidad de los virus se estanca en cierto punto, otros virus humanos que escapan a la inmunidad siguen haciéndolo. Lo que sí indican los científicos es que el escape inmunológico es una carrera evolutiva sin fin, porque el sistema inmunológico siempre puede producir nuevos anticuerpos y el virus tiene un amplio conjunto de mutaciones para explorar en respuesta.

Tomando todo lo anterior en consideración, los expertos en enfermedades virales esperan que el SARS-CoV-2 continúe causando nuevas epidemias impulsadas cada vez más por la capacidad de eludir el sistema inmunológico.

En este sentido, lo que pronostican los científicos es que el futuro del Covid-19 puede parecerse a la gripe estacional, donde las nuevas variantes provocan oleadas de casos cada año. INS

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