
Imagen de parte de los secuestradores./Inter News Service
Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 4 nov (INS).- Conforme a lo poco que ha revelado el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) sobre el secuestro en el restaurant El Hipopótamo de Río Piedras, realizado en la noche del domingo pasado, en el Día de las Brujas, y cuyo incidente se extendió hasta la madrugada del lunes, el menor Jesús Francisco Pérez fue aparentemente asesinado por un disparo dentro de la guagua van blanca, no se sabe si accidental o hecho tratando de intimidar al padre de uno de los secuestrados.
El secuestrado, cuya identidad no ha sido revelada aún, hablaba en los momentos del disparo por teléfono con su padre para transmitir las directrices de sus secuestradores sobre el monto y los términos del pago del rescate.
La van blanca es propiedad del dueño del restaurant y que fue hurtada por los secuestradores durante el secuestro de las tres personas esa madrugada en Río Piedras, en los predios del establecimiento de comidas.
Lo que se sabe por lo poco que ha revelado el FBI es que los tres individuos que secuestraron al propietario del restaurante El Hipopótamo, al adolescente y a la otra persona no identificada, negociaron el rescate del trío secuestrado con el padre de este último.
La tercera víctima, cuyo nombre se desconoce, hablaba por el teléfono móvil (celular) desde el interior del vehículo. Lo único que se sabe de él es que se trata de un varón de 31 años de edad. Fue con el padre de éste que se negoció telefónicamente el monto y pago del rescate del trío de secuestrados.
Los escuetos detalles de la investigación revelan que el disparo de la pistola Glock, que mató al adolescente secuestrado de 16 años de edad, ocurrió en los momentos en que el no identificado de los tres secuestrados hablaba por el teléfono móvil desde el interior de la van blanca con su padre dejándole saber los términos del pago del rescate impuesto por los secuestradores.
Luego del disparo del arma que portaba uno de los sujetos en la van blanca, el secuestrado no identificado todavía por el FBI dice haber observado que el adolescente Pérez había sido alcanzado por una bala o fragmento y estaba sangrando», indica el informe recopilado por los investigadores.
Según el relato, al momento del secuestro en el restaurante ubicado en Río Piedras, a Almeida, de 83 años, se le obligó a subir a una van blanca de su propiedad, mientras que a la víctima sin identificar y a Pérez se le forzó a subir en un Jeep Patriot anaranjado. Los secuestradores vestían de negro y un empleado del restaurante pudo realizarle disparos al Jeep Patriot mientras huían de la escena.
A la persona no identificada se le instruyó que llamara al empleado del restaurante «con el propósito de instruirlo a que acceder la caja fuerte del restaurante».
Estando bajo custodia de los secuestradores, el teléfono móvil (celular) de la persona secuestrada no identificada todavía fue utilizado en varias ocasiones para negociar la recompensa con su padre. En algún momento, las tres víctimas quedaron dentro de la van blanca de Almeida. Sin detalle de hora y lugar, la declaración indica que los secuestradores se detuvieron en una gasolinera para comprar comida y bebidas para las víctimas, así como cigarrillos mentolados que usó uno de los secuestradores.
Las negociaciones con el padre de la víctima ocurrían bajo la supervisión del FBI y resultaron en un acuerdo de dejar una bolsa con dinero en las inmediaciones del restaurante. La bolsa negra usada tenía un geolocalizador (GPS) y que se dejó en el restaurante cerca de las 5:45 am del 31 de octubre y fue, finalmente, recogida por los tres secuestradores que habían estado merodeando el área en una Mitsubishi Outlander blanca, que fue ocupada por el FBI posteriormente.
El localizador colocado en la bolsa llevó a los agentes hasta una gasolinera Puma en la carretera vieja hacia Caguas, donde encontraron a Pérez muerto. Las cámaras de vigilancia del lugar registraron a la víctima no identificada allí a las 6:05 am. INS
rsm.
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