R. Dominicana-Una tensa calma impera en Haití tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse, hecho que ha sido repudiado por la clase política dominicana

Esta es una muestra de cómo están las calles de Puerto Príncipe, Haití, después del asesinato de su presidente. Inter News Service

Santo Domingo, 7 jul (INS).- La clase política dominicana ha utilizado las redes sociales para condenar el asesinato a tiros, la madrugada de este miércoles, del presidente de Haití, Jovenel Moïse, a mano de un comando integrado por personas que hablaban inglés y español, acontecimiento en el que resultó gravemente herida su esposa Martine Marie Etienne Joseph, quien posteriormente habría fallecido en un hospital.

El magnicidio, que ocurrió en la residencia del mandatario ubicada en el barrio de Pelerin, trajo como consecuencia que las autoridades dominicanas reforzaran la frontera y que posterior a eso el primer ministro interino de Haití, Claude Joseph, declara el estado de sitio, el cual es equivalente al estado de guerra, y con el que se les da a las fuerzas armadas haitianas facultades superiores para los actos de represión.

El expresidente de la República, Leonel Fernández, condenó energéticamente el hecho trágico, con el cual se han disparado las alarmas y obligó a las autoridades dominicas a establecer un protocolo de seguridad fronterizo tras el magnicidio.

“Ese acontecimiento luctuoso profundiza aún más la crisis económica, social y política en ese país. Sentidas condolencias a sus familiares y solidaridad con el pueblo haitiano”, dijo Fernández.

En ese sentido, la senadora del oficialista Partido Revolucionario Moderno (PRM) por el Distrito Nacional, Faride Raful, catalogó como lamentable situación a la que se enfrenta Haití en estos momentos y señaló que el crimen agudiza la crisis de ese país.

De igual forma, se expresó el expresidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario, quien señaló que el trágico desenlace, poco tiempo antes de las elecciones presidenciales, y con una pandemia coronavirus en curso, es una seria amenaza para la paz y estabilidad política.

“La República Dominicana debe actuar con rapidez y poner en movimiento la comunidad internacional”, indicó Rosario.

Luego del asesinato de Moïse, el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe fue cerrado según informaciones dadas a conocer por fuentes diplomáticas y varios vuelos programados con destino al aeropuerto de la capital haitiana fueron cancelados o desviados a otros terminales en terceros países.

El diputado nacional por el partido Alianza País, Pedro Martínez, manifestó que el incidente evidencia la violencia y la complejidad de la situación en la que se encuentra Haití.

“Lamentamos el hecho que pone a RD en un estado de alerta. Las autoridades dominicanas deben reforzar las medidas de seguridad y mantenerse alertas ante la gravedad del tema. El Gobierno debe asistir a los pobladores más empobrecidos de las provincias fronterizas, mientras dure esta emergencia”, indicó.

Mientras que Francisco Domínguez Brito, miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), indicó que ese acto de violencia es injustificable por lo que las autoridades no pueden hacerse indiferentes.

Asimismo, Tony Peña Guaba, coordinador del Gabinete de Políticas Sociales, dijo estar consternado por el crimen a la vez que envió sus condolencias al pueblo haitiano y a sus familiares.

En ese aspecto, el diputado José Horacio Rodríguez, indicó que apoya toda iniciativa propuesta por las autoridades del Gobierno dominicano en vista de salvaguardar la seguridad del territorio nacional.

“Mis oraciones están con el pueblo de Haití luego del asesinato del presidente. Deseo que nuestro vecino país encuentre la manera de retomar el camino de la institucionalidad democrática”, dijo Rodríguez.

Una tensa calma

Contrario al usual movimiento cotidiano de gente y vehículos que hay cada día en el barrio Delmas 31, en la mañana de hoy las calles han estado desoladas, según se refleja en las imágenes que compartió desde Puerto Príncipe, la capital haitiana, el dominicano Ignacio Nova al impreso local Diario Libre.

“En este momento nadie está trabajando, las calles están vacías, la gente está tensa, pendiente del radio, pendiente de informaciones, buscando información, tratando de ver cómo evoluciona, qué es lo que pasó, quién es el autor, qué es lo que quieren hacer, si es un golpe de Estado, quiénes son los que van a asumir”, dijo Nova vía telefónica.

Nova, quien es un pastor cristiano, tiene tres años y medio viviendo en Haití como gerente nacional de una cadena de librerías que la Iglesia adventista dirige en ese país.

Meses antes de su muerte, el jefe de Estado haitiano se mantuvo insistiendo ante la comunidad internacional para que apoyara lo apoyaran a combatir el bandidaje y la violencia.

“En los últimos meses es un descontrol completo; las bandas atacando las personas, secuestrando personas”, dijo Nova.

Mientras, en las afueras de Puerto Príncipe vive el criollo Ramón Fabián, que lleva 35 años residiendo en esa nación. Este testimonió que “no hay salida a la calle, no hay nadie, el pueblo se ha mantenido en calma, tranquilo, a la expectativa”.

Él aún se cuestiona sobre cómo pudieron asesinar a un mandatario. “Un presidente tiene tanta seguridad, ¿cómo pasó todo esto?”, se preguntó mientras conversaba por teléfono con reporteros del periódico Diario Libre.

“Este es un pueblo indescifrable. Aquí, cuando usted cree que está más tranquilo, es que hay algo cuajándose que se explota”, comentó. INS

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