
El presidente haitiano Jovenel Moïse, junto a su esposa Martine, durante su jura al cargo el jueves 7 de febrero de 2017. Inter News Service
Santo Domingo, 7 jul (INS).- El presidente dominicano Luis Abinader condenó este miércoles el asesinato a tiros esta madrugada del gobernante de Haití, Jovenel Moïse, a cargo de un comando armado que también hirió de muerte a su esposa Martine Moïse.
Moïse fue asesinado en su residencia en Puerto Príncipe, un magnicidio que sucede en momentos en los que el país caribeño atraviesa una situación profundamente inestable.
Para el mandatario dominicano ese hecho atenta contra el orden democrático no solo de Haití, sino de la región.
“Lamentamos y condenamos el magnicidio del presidente haitiano, Jovenel Moïse, y la primera dama Martine Moïse. Este crimen atenta contra el orden democrático de Haití y de la región. Nuestras condolencias a sus familiares y al pueblo haitiano”, expresó Abinader en su cuenta de Twitter.
El jefe de Estado dominicano dispuso de inmediato el cierre de la frontera en común ante el evento violento y se encuentra reunido con el alto mando militar y policial en el Ministerio de Defensa.
También sesionó con la cúpula militar del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional en la sede del Ministerio de Defensa para analizar la situación.
El asesinato de Moïse fue informado por el primer ministro interino, Claude Joseph, durante la madrugada de este miércoles y declaró el estado de sitio.
“Esta mañana, a la 01:00 hora local, 7 de julio, un grupo de personas no identificadas, que hablaban en español e inglés, asesinaron al presidente de la República. El presidente ha muerto a causa de sus heridas”, dijo el primer ministro interino.
Condenó el “detestable, inhumano y bárbaro acto” y afirmó que la Policía Nacional de Haití y otras autoridades tenían bajo control la situación.
El crimen fue repudiado por Estados Unidos, Colombia, Inglaterra, España y la Organización de Estados Americanos (OEA).
La Secretaría General de la OEA declaró que ese magnicidio constituye una “afrenta” a la comunidad de las naciones democráticas representadas en ese organismo y deploró el crimen con “la mayor vehemencia” por socavar la estabilidad de ese país.
En un comunicado, dice que los desacuerdos y los disensos forman parte de un sistema de gobierno vigoroso y sólido y que “los asesinatos de políticos no tienen lugar en una democracia”.
Haití ha convocado elecciones presidenciales y legislativas para el próximo 26 de septiembre, comicios en los que Moïse no podía ser candidato.
En esa fecha también estaba prevista la celebración de un referéndum para aprobar una nueva Constitución, un proyecto impulsado por el asesinado gobernante con miras a reforzar la figura del jefe de Estado, aunque aseguraba que no se beneficiaría de la nueva carta magna.
La nueva Constitución contaba con fuertes resistencias por parte de la oposición y todo el proceso era visto con recelos por parte de la comunidad internacional, por falta de transparencia y por no ser lo suficientemente inclusivo. INS
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