
En los mares tropicales la pérdida de oxígeno es aún mayor./Inter News Service
Por Rafael Santiago Medina
San Juan, 3 jun (INS).- Los graves efectos de la contaminación por nutrientes (fertilizantes, aguas residuales), junto al cambio climático están causando efectos adversos en los ecosistemas de los mares.
Un informe titulado ‘La desoxigenación de los océanos: un problema de todos’ de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) asegura que actualmente más de 900 sitios oceánicos en todo el mundo sufren de eutrofización (enriquecimiento excesivo en nutrientes) y de estos, 700 tienen problemas de hipoxia (falta de oxígeno).
Esta cifra es muy superior a los 45 que existían en la década de los 60.
Según los investigadores, esta caída en los niveles de oxígeno amenaza a algunas especies como el atún, el pez espada y los tiburones.
En los mares tropicales la pérdida de oxígeno es aún mayor.
El CO2, un causante de la reducción de oxígeno
El exceso de nutrientes de productos químicos como el nitrógeno y el fósforo, provenientes de diferentes industrias, sigue siendo la principal causa de la reducción de oxígeno en los mares, sobre todo en las zonas costeras.
En los últimos años la preocupación por los efectos del cambio climático en los océanos ha incrementado.
El dióxido de carbono, uno de los principales gases causantes del efecto invernadero, es mayormente absorbido por los océanos, una acción que calienta las aguas y por consiguiente les quita oxígeno.
Este número a simple vista puede no parecer importante, porque se trata de un promedio, pero en algunos mares tropicales la pérdida de oxígeno llega hasta un 40%.
Sin embargo, porcentajes menores a ese ya pueden afectar la vida marina de manera significativa: las aguas con menos oxígeno favorecen a especies como las medusas, pero afectan la vida de peces más grandes y rápidos como el atún.
La disminución de oxígeno se ha cuadruplicado en los últimos 50 años. Sabíamos lo de la desoxigenación, pero no conocíamos su vínculo con el cambio climático y esto es realmente preocupante», según Minna Epps, de la UICN.
«No solo se ha cuadruplicado la disminución de oxígeno en los últimos 50 años, sino que incluso en el mejor de los casos, el oxígeno seguirá reduciéndose en los océanos», agrega la oceanógrafa.
Esto es una mala noticia para especies como el atún, el pez espada y para algunos tiburones que son particularmente sensibles a la falta de oxígeno.
Se trata de peces más grandes que necesitan más energía.
El mar en el que descansan decenas de barcos milenarios naufragados (y por qué puede tener claves sobre Diluvio universal y el Arca de Noé)
Según los autores del estudio, estas especies están comenzando a moverse hacia zonas marítimas superficiales y poco profundas donde hay más gas disuelto. Sin embargo, esto las hace más vulnerables a la sobrepesca.
Si los países continúan considerando esta situación como normal, se espera que los océanos pierdan entre 3 y 4% de sus niveles de oxígeno para el año 2100.
Y es probable que esto sea peor en los trópicos. Se espera que la mayor parte de la pérdida de oxígeno ocurra en los primeros 1.000 metros de la columna de agua, la más rica en biodiversidad.
Niveles de oxígeno bajos también son perjucidiales para procesos básicos como el ciclo biogeoquímico, crucial para la vida en la Tierra y que incluye elementos como el nitrógeno y el fósforo.
«Si nos quedamos sin oxígeno, significará una pérdida de hábitat y de biodiversidad y llegaremos a una pendiente resbaladiza con más hongos y más medusas», insiste Epps.
El cambio de la actitud hacia los océanos depende de los líderes políticos mundiales, por eso el informe se ha hecho público en el marco de la COP25.Qué es el Giro del Pacífico Sur, el «desierto marino» considerado «el lugar más hostil en todo el océano» (y cómo es la intrigante vida acuática que lo habita)
«El agotamiento del oxígeno en los océanos está amenazando los ecosistemas marinos que ya están bajo presión debido al calentamiento y la acidificación», afirma Dan Laffoley, coeditor del informe.
«Para detener la preocupante expansión de las áreas pobres en oxígeno, necesitamos frenar de manera decisiva las emisiones de gases de efecto invernadero, así como la contaminación por nutrientes provenientes de la agricultura y otras fuentes».
Los niveles de oxígeno en los lagos de agua dulce se están reduciendo a mayor velocidad que en los océanos, en gran parte debido al calentamiento global, alerta este miércoles (02.06.2021) un estudio publicado en la revista «Nature».
Investigadores del Instituto Politécnico Rensselaer, en Estados Unidos, han detectado que el oxígeno en lagos situados en zonas de clima templado del planeta se ha reducido un 5.5% en la superficie y un 18.6% en aguas profundas desde 1980.
Mientras que la pérdida de oxígeno en los océanos se ha documentado con cierto detalle, los cambios en las concentraciones de ese elemento en lagos se conoce menos debido a la ausencia de estudios detallados y sostenidos a lo largo del tiempo.
Para tratar de llenar ese vacío, el biólogo Kevin Rose y su grupo de investigación han recopilado mediciones de oxígeno hechas en 393 lagos de regiones templadas, la mayor parte en Europa y Estados Unidos, entre 1941 y 2017.
A partir de esos datos, han determinado que el declive del oxígeno es entre dos y nueve veces superior en esas aguas respecto al que se observa en los océanos.
Además, los autores del estudio creen que la menor concentración del elemento en la superficie de los lagos se debe al incremento en la temperatura del agua.
En las profundidades, en cambio, el efecto responde a una «estratificación» de las capas térmicas de los lagos, así como a una pérdida de «claridad» de las aguas.
«Toda la vida compleja depende del oxígeno. Es el sistema de apoyo para las redes de alimentación acuáticas. Si empiezas a perder oxígeno, potencialmente vas a perder especies», señala Rose en un comunicado de prensa. INS
rsm/
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