
El presidente del organismo denuncia que la imposición de recortes adicionales parece una estrategia para llevar a la quiebra al centro docente./Inter News Servuce
San Juan, 20 may (INS).- Alineada con la postura del gobernador Pedro R. Pierluisi de no dar paso a recortes adicionales en el presupuesto de la Universidad de Puerto Rico (UPR), la junta de gobierno de la institución educativa reiteró hoy su oposición a la intención de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) de continuar con el patrón de achicar la capacidad financiera del primer centro docente.
«La Universidad de Puerto Rico ha atravesado por ajustes presupuestarios colosales en los últimos años, se ha atenido a un arduo proceso de disciplina fiscal y de reformulación de sus esfuerzos e iniciativas para allegar ingresos, mejorar sus eficiencias y labrar su sostenibilidad. Dichos recortes fueron ejecutados sin considerar la misión y el mantener la calidad educativa que brinda la Universidad, fueron recortes con enfoque puramente económicos. Sin embargo, el sistema universitario no toleraría la embestida de recortes adicionales sin que ello implique poner en peligro de colapso aspectos operacionales o incluso suponga el debilitamiento indiscutible del proyecto universitario», expresó Emilio Colón, presidente de la junta de gobierno.
Colón sostuvo que la UPR presentó en marzo de este año un plan fiscal que, “además de cumplir con las eficiencias acordadas con la Junta de Supervisión Fiscal, permite finiquitar las reformas estructurales requeridas como la del Sistema de Retiro, que da paso a un nuevo plan de clasificación y retribución, lo cual permitiría su necesaria transformación administrativa”.
Indicó que el plan presentado por la junta de gobierno contempla los pareos necesarios para poder acceder a sobre 200 millones en fondos federales destinados a la inversión en la infraestructura de la institución, incluyendo las reconstrucciones y resiliencia de la infraestructura impactadas por los huracanes y sismos.
No obstante, el presidente señaló que, a pesar del compromiso de cumplimiento que refleja el plan fiscal presentado, la JSF “obstinadamente insiste en continuar haciendo recortes a la universidad sin tomar en cuenta los compromisos de la institución, la posición del Ejecutivo ni la de la propia comunidad universitaria”.
«La insistencia desmedida de la Junta de Supervisión con desnutrir las finanzas de la Universidad raya en el capricho y se da en un tono de indiferencia y menosprecio inaceptable. El silencio y la falta de foro de los miembros de la Junta de Supervisión Fiscal con la Universidad para dar espacio para presentar nuestra posición, solo valida su desinterés con la UPR y su destino», expresó Colón.
Asimismo, el presidente de la junta de gobierno aseguró que en el desempeño de sus funciones y mientras ha trabajado con el equipo a cargo del plan fiscal de la universidad ha podido constatar de primera mano «que el organismo fiscal y sus ejecutivos presentan premisas y soluciones improvisadas que resultan en estrategias irresponsables».
Destacó que un ejemplo de ello era precisamente la recomendación del uso de asignaciones restrictas de fondos federales de la pandemia de Covid-19 para balancear el presupuesto.
Durante los pasados cuatro años, la UPR ha enfrentado enormes retos que incluyen la probatoria con posible riesgo de pérdida de acreditaciones, la aprobación de la Ley Promesa, las reducciones en las asignaciones del gobierno central en 333 millones, la insolvencia del Sistema de Retiro con una deuda actuarial de sobre 4,000 millones, eventos naturales y la pandemia.
A pesar de este convulso escenario, desde el año fiscal 2016-17 al año fiscal 2020-21, la universidad ha implementado medidas fiscales que representan 260 millones recurrentes.
Entre ellas se encuentran aumento en el costo de matrícula subgraduada de 58 el crédito a 145 el crédito para el año fiscal 2021-22, alza en el costo de matrícula graduada de sobre 50% en promedio y en fondos federales de investigación de sobre 15 millones.
Asimismo, la UPR determinó 1,574 menos empleados o un 14% en reducción de plantilla, 100 millones o un 20% en reducción de nómina, 235 o un 35% en reducción de puestos administrativos, 494 o un 54% en reducción en puestos de confianza, 22 millones o un 46% en reducción en compras, 3 millones o un 45% en reducción en transportación y viajes
“Sin embargo, aún después de todos estos esfuerzos e iniciativas, la Junta de Supervisión persiste en su patrón de recortes, que a estas alturas y ante la realidad financiera del centro docente, para el presidente parece dar cuenta de una «estrategia para arrinconar a la Universidad y forzarla a una quiebra», dijo el portavoz de la junta universitaria.
Colón hizo énfasis en que la institución ya ha cumplido con el 76% de las medidas fiscales impuestas y es momento de enfocarse en su sostenibilidad, por lo que urgió a un cambio en el enfoque de mera austeridad por uno que dé prioridad a la Universidad de Puerto Rico como una inversión indispensable en una de las principales bases de desarrollo económico de la isla.INS
lp
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