R. Dominicana-Policías desalojan con violencia a un grupo de mujeres que piden las tres causales del aborto frente al Congreso Nacional

El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, mientras repudiaba la acción policial contra las feministas./Inter News Service

Santo Domingo, 20 abr (INS).- Agentes de la Policía Nacional sacaron con violencia, la madrugada de este martes, a un grupo de mujeres que desde ayer permanecieron frente a la sede del Congreso Nacional pidiendo que se incluya en el nuevo Código Penal la despenalización del aborto con tres causales.

Los uniformados se presentaron al lugar con cuchillos y un polvo tóxico para obligar a las feministas a dejar el lugar, según se puede apreciar en video que circula por las redes sociales.

 “Con cuchillos y un polvo tóxico vino la Policía a sacarnos las casas de campaña, empezaron romperlas con cuchillos con nosotras adentro. Con represión, con atentados, con todo el peso de la intolerancia estatal, las Causales Van. Nadie detiene lo inevitable. Nuestras vidas sí valen”, denunció la activista Natalia Mármol, a las 2:58 de la madrugada, en su cuenta de Twitter.

Mármol llamó a los legisladores y legisladores a proteger los derechos constitucionales y fundamentales, aprobando las tres causales: cuando su vida de la mujer esté en peligro, cuando es el resultado de violación e incesto y cuando incompatible con la vida.

El tema del aborto ha enfrentado a la sociedad civil con la cúpula de las iglesias, sobre todo la católica, que aboga para que se mantenga la prohibición de interrumpir el embarazo de forma voluntaria al considerar que esa acción constituye un atentado contra la vida del feto en progreso.

No obstante, las organizaciones feministas solicitan a los legisladores despenalizar el aborto con tres causales: cuando el estado de preñez represente un riesgo para la vida de la mujer, que sea fruto de una violación o incesto y que existan malformaciones fetales incompatibles con la vida.

La Policía Nacional justificó el violento desalojo diciendo que el campamento montado frente al Congreso Nacional no contaba con los permisos de las autoridades y por eso fue desinstalado anoche.

“Dando cumplimiento al protocolo, tras un grupo de jóvenes instalar un campamento frente al Congreso Nacional, en horario de toque de queda, y sin un permiso por parte de las autoridades, establecimos un diálogo por espacio de dos horas con los organizadores explicándoles las razones por las cuáles no podían hacerlo, por lo que una vez finalizado el proceso de disuasión, procedimos a desinstalar dicha estructura, y aun así, por su seguridad y la hora nocturna, se les permitió quedarse y continuar con su jornada activista sin instalar el campamento”, informó la institución en un comunicado de prensa.

Aseguró que respeta el derecho a la libre protesta como lo establece la Constitución, siempre y cuando se realicen en el marco de la ley.

“Agradecemos a los ciudadanos su comprensión y colaboración, recordándoles que como servidores públicos de cumplimiento de ley respetamos el derecho a la libre protesta como lo establece nuestra constitución, siempre y cuando se realicen en el marco de la ley y el orden público”, agregó.

La embestida policial contra las feministas fue condena por diversos sectores del país, entre estos el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco.

“Nosotros creemos que la vigilancia y la preservación del orden debe ser hecho guardando lo que establece nuestra Constitución de la Republica, que les da a los ciudadanos el derecho al libre tránsito, a opinar sobre cualquier tipo de tema y a manifestarse pacíficamente”, expresó.

Aunque dijo entender la responsabilidad del cuerpo del orden en el resguardo de los bienes públicos, Pacheco le recordó que ese rol debe desempeñarlo en el marco de lo que dispone la norma constitucional.

Censuró que “por diferencias ideológicas o de cualquier otro tipo se maltrate a las personas que, reiteró, tienen todo el derecho de manifestarse en orden y abiertamente”.

Se recuerda que un campamento similar se mantiene, hace más de mes, frente a la sede del Palacio Nacional por grupos de mujeres que realizan los mismos reclamos y hasta ahora no han sido molestadas por las autoridades policiales. 

La única anormalidad relacionada con este grupo fue la intoxicación de unas 13 personas luego comer unos dulces que alguien envió al sitio. 

Los activistas descubrieron la mala intención envuelta en un paquete de brownies de chocolate cuando llamaron a la persona que supuestamente lo había enviado, conocida por ellos, y esta dijo desconocer del envío.

Un mensajero acudió el domingo en la tarde con el paquete buscando a una joven por su nombre para entregarle la caja, que inmediatamente se procedió a repartir entre los presentes, incluyendo un camarógrafo de un canal de televisión. INS 

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