P. Rico-Autoridades federales desarticulan peligrosa organización criminal que operaba en el área metro: operativo termina con 23 arrestados, mientras que curso de investigación permite incautación de cerca de cien armas, 27 de ellas ametralladoras

San Juan, 31 mar (INS).- Una peligrosa organización criminal que operaba en el área metro fue desarticulada hoy por las autoridades federales luego de un operativo que terminó con 23 arrestados.

Los pandilleros violentos operaban en los municipios de San Juan, Carolina y Trujillo Alto y estan acusados de conspiración para poseer con intención de distribuir drogas y violaciones a la Ley de Armas, informó el fiscal de los Estados Unidos para el distrito de Puerto Rico, W. Stephen Muldrow.

Agentes de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, siglas en inglés), de la Policía estatal y alguaciles de los Estados Unidos participaron en el operativo de la mañana de hoy.

«La Operación 65 sacó con éxito a miembros de una organización de drogas extremadamente violenta de nuestras calles”, dijo el fiscal federal

Robert Cekada, agente especial a cargo de la división de campo de ATF en Miami, añadió que “los miembros de 65 Inc., como se conocía a esta organización criminal, inundaron los barrios de San Juan, Carolina y Trujillo Alto con violencia armada y drogas. Muchas vidas en esas comunidades han sufrido daños irreparables como resultado de su actividad criminal violenta”. 

La acusación de un gran jurado federal alega que desde 2015 hasta la fecha, la organización de tráfico de drogas distribuyó “crack”, heroína, cocaína, marihuana, oxicodona (Percocet) y Alprazolam (Xanax) en los residenciales públicos Jardines del Paraíso, Jardines de Monte Hatillo, Las Dalias, Monte Park, Jardines de Campo Rico, San Martín, Jardines de Country Club, Ernesto Ramos Antonini, La Esmeralda y Nuestra Señora de Covadonga, Condominio Los Claveles y Barrio Buen Consejo. 

La ganga distribuía a gran escala sustancias controladas, principalmente cocaína, en Puerto Rico, para su posterior distribución en los Estados Unidos.

Durante el curso de la investigación, más de cien armas fueron incautadas directamente a miembros de la organización narcotraficante o recuperadas por la Policía de Puerto Rico y ATF en áreas controladas por la organización. 

Los miembros de la organización tenían conexiones ilegales para obtener armas de diferentes marcas, modelos y calibres, incluidos rifles de alta potencia como pistolas tipo AK-47 y AR-15. 

También tenían personas que tenían el conocimiento para modificar armas de fuego para convertirlas en ametralladoras completamente automáticas. 

Obtuvieron cargadores de alta capacidad capaces de aceptar hasta 30 rondas de municiones a la vez y cargadores de tambores capaces de aceptar hasta 50 rondas de municiones a la vez, todos los cuales fueron utilizados por miembros de la organización.

Los acusados enfrentan una sentencia mínima de diez años y hasta cadena perpetua. 

Si son declarados culpables de los cargos de drogas y armas de fuego, los acusados enfrentan una sentencia mínima de 15 años y hasta cadena perpetua.INS

Lp