P. Rico-Surgen interrogantes sobre posibles conflictos tácticos y estratégicos pro estadidad en Washington entre delegación de cabilderos electos y comisionada residente (análisis)

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 23 feb (INS).- El Comisionado Residente de Puerto Rico en Washington es desde 1901 un representante sin voto en la Cámara de Representantes federal de Estados Unidos. Aunque no puede votar en las sesiones del hemiciclo de la Cámara de Representantes, puede, en cambio, integrar y vota internamente en las comisiones del cuerpo legislativo.

Creado por la Ley Foraker del 12 de abril de 1900, en cuyo estatuto se indica será electo por sufragio directo en el «primer martes después del primer lunes de noviembre», primero se estableció su elección cada dos años, pero posteriormente con la Ley Jones del 5 de diciembre de 1916 se extiende el mandato a cuatro años.

La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico de 1952 mantiene el cargo electo de Comisionado Residente.

El 16 de mayo de este año habrá una elección especial para escoger mediante el voto del pueblo a seis cabilderos pro estadidad que irán a Washington, con lo cual ha surgido la interrogante de cómo sus tareas pudieran confligir con la función ministerial de la actual comisionada residente en Washington, Jenniffer González Colón, quien se ha fijado como parte de su encomienda precisamente cabildear y proponer legislación a favor de la anexión de Puerto Rico a Estados Unidos como el estado 51.

La Ley para crear la Delegación Congresional de Puerto Rico (Ley 167-2020) fue aprobada el 30 de diciembre por la exgobernadora Wanda Vázquez Garced, y persigue celebrar una elección especial para elegir los cabilderos estadistas para la Comisión por la Igualdad: dos para el Senado y cuatro para la Cámara federal.

Esos cuatro delegados electos sin ninguna función oficial y merodeando por los pasillos del Capitolio y que estarán destacados extraoficialmente en la Cámara de Representantes en Washington dominada en estos momentos por los demócratas son los que, de alguna manera, pudieran realizar funciones no necesariamente cónsonas con las delineadas por la republicana comisionada residente González Colón.

Intereses políticos partidarios de republicanos y demócratas en Washington con el asunto del estatus político de Puerto Rico no necesariamente pudieran coincidir, Y hasta confligir en el propio asunto de la estadidad, en el proceso de incorporación en la transición a un estado del territorio isleño, actualmente no incorporado a la instancia federal estadounidense.

El asunto de la estadidad es mucho más complicado de lo que el concepto de la creación de la Delegación Congresional de Puerto Rico contempla en el marco de la polarización de la política en Estados Unidos entre demócratas y republicanos y el papel que desempeña bajo tales circunstancias la comisionada residente González Colón en estos momentos. INS

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