P. Rico-Asunto de la relación política del pueblo puertorriqueño con Estados Unidos sobre la palestra nuevamente (análisis)

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 23 feb (INS).- Vuelve a ponerse sobre la palestra el asunto del estatus político de Puerto Rico como posesión territorial de Estados Unidos. La disputa reciente entre el gobernador Pedro R. Pierluisi y el presidente del Senado, José Luis Dalmau, ha sido el agente catalítico que revive nuevamente el asunto.

El gobernador Pierluisi ha encarado al Partido Popular Democrático (PPD) y al presidente senatorial Dalmau con sus indefiniciones y ambivalencias en sus propuestas para la solución del problema colonial de Puerto Rico y de oposición a la elección especial proyectada para el 16 de mayo de los seis cabilderos que irían a Washington.

Que el PPD y Dalmau sigan hablando de la identidad latinoamericana de Puerto Rico como argumento de la dicotomía identitaria con Estados Unidos contra la estadidad, pero queriendo seguir participando de igualdades en las asignaciones de fondos federales, es recriminado por el gobernador Pierluisi en esta reciente disputa sobre la definición del estatus político isleño.

Esa indefinición política ha sido vista como el talón de aquiles del PPD y que ha servido de fertilizante a la estadidad. No ha sido planteada oficialmente por la principal colectividad política de oposición al PNP y a la estadidad una propuesta concreta y viable de alternativa al problema colonial de Puerto Rico.

Mientras el PPD siga navegando por lo que sus detractores definen como los mares políticos de su indefinición, la estadidad seguirá creciendo en el pueblo puertorriqueño, en una proclividad cada vez mayor hacia la dependencia del mantengo federal de fondos provenientes de Washington.

Sin un plan de desarrollo económico para Puerto Rico fuera de la dependencia de ayuda federal absoluta para todos sus quehaceres de asistencialismo social y ejecutorias gubernativas, seguirá creciendo el asimilismo de corte anexionista en el país que va debilitando cada vez más al PPD, es lo que concluyen analistas del acontecer político isleño.

Para detener el ideario creciente de la estadidad en Puerto Rico, observan académicos, sociólogos y analistas políticos, hace falta anteponer propuestas claras de una alternativa política viable por parte del PPD que no sea colonial y territorial y que cuente con el  aval de Estados Unidos. De lo contrario, la única opción indefectible que quedaría sería la independencia.

Lo que sí queda directamente fuera de la controversia propiamente del estatus político de Puerto Rico es el asunto relacionado con el uso de fondos públicos para financiar la actividad permanente que realicen los cabilderos en Washington. INS

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