P. Rico-Coronavirus/El Covid-19 y su malignidad heterogénea: una experiencia de aprendizaje y preparación para el futuro (análisis)

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 15 jun (INS).- Está visto que el Covid-19 es un virus que no únicamente ataca al cuerpo humano, sino también a las instituciones gubernativas, sociales y a la economía. Debe, pues, visualizarse y enfrentarse como un brote pandémico que pone en peligro la salud pública, tanto como un problema económico, social y gubernamental de muchos tentáculos.

No únicamente ha enfermado y matado a un segmento de la población, sino que ha afectado las economías nacionales y paralizado gran parte de las funciones gubernativas, lo mismo que interrumpido la interacción gregaria en sociedad. Incluso, las expresiones de afecto entre familiares cercanos y amistades.

Su mal es heterogéneo, abarca diferentes ámbitos del quehacer humano y deja huellas nefastas de su malignidad en múltiples ámbitos de la sociedad. Su origen es biogenético, pero se convierte en una malignidad social, gubernamental y económica cuando se propaga.

Se comienza a entender el coronavirus y su mutación a Covid’19 médicamente, pero todavía no se logran asimilar y comprender del todo sus efectos en la sociedad, con miras a desarrollar, también, un antídoto económico, político y sociológico que inmunice a los países ante la posibilidad de un nuevo brote pandémico de proporciones similares o mayores al habido recientemente en el mundo.

En el caso particular de Puerto Rico, se necesitan estudios autóctonos no únicamente médicos, sino en el ámbito económico, social y gubernamental acerca de nuestra experiencia sufrida por el brote de Covid-19 y cómo enfrentar eficientemente situaciones similares.

Se requiere articular metodologías de rigurosidad científica en relación a la salud pública, la economía, la gestión gubernativa y la conducta social requeridas de prevención, sin que deje heridas emocionales, frente a la posibilidad de episodios de otra pandemia como la del Covid-19.

Puerto Rico, al igual que el resto de países del mundo, necesita ensamblar un andamiaje de defensa que sirva como un gigante escudo contra brotes de pandemias futuras y episodios de cataclismos fortuitos de la naturaleza, ya sean meteorológicos o telúricos originados en el subsuelo. INS

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