P. Rico-Coronavirus/Promueven idea de que fase inicial de reapertura económica paulatina se enlace con legislación en Washington para atraer inversión de industria farmacéutica

Por Rafael Santiago Medina

San Juan, 21 may (INS).- La reapertura de sectores comerciales e industriales a la economía en una nueva fase de reanudación que acerque al país a la normalidad ante el temor de que el cierre de emergencia («lock down») de las actividades económicas no esenciales y de eventos sociales, culturales y deportivos, amén del toque de queda y el confinamiento domiciliario tengan efectos irreparables, pudiera muy bien estar acompañada de una gestión proactiva en Washington de legislar para convertir nuevamente a Puerto Rico en emporio industrial farmacéutico como una vez lo fue.

La comisionada residente de Puerto Rico en Washington, Jenniffer González, ha radicado una propuesta legislativa de la cual enteró ayer telefónicamente al presidente estadounidense Donald Trump.

Críticos a esa propuesta de González entienden que la legislación tiene grandes limitaciones al no proponer una distinción de incentivos tributarios federales para la inversión en Puerto Rico que lo haga más competitivo que estados de Estados Unidos.

La limitación que se le señala a la legislación promulgada por González estriba en que engloba a Puerto Rico en los denominadas «Distressed Zones» en Estados Unidos, la áreas de la nación estadounidense con niveles de pobreza consistentemente altos. Puerto Rico tendría que competir con estados de Estados Unidos donde existen esas zonas para la atracción de inversión de empresas estadounidenses y extranjeras, con unas mismas disposiciones tributarias federales.

No habiendo nada que nos diferencie de los «Distressed Zones» de los estados estadounidenses, Puerto Rico se queda sin atractivos llamativos especiales que atraigan inversión de capital manufacturero.

Enmendando esa limitación, expertos entienden que el plan de reapertura económica paulatina que se inicia con el anuncio de la gobernadora Wanda Vázquez hoy pudiera muy bien enlazarse con la legislación federal de volver a convertir a Puerto Rico en un emporio de inversión manufacturero, enfocado en la industria farmacéutica, a tono con las circunstancias coyunturales del presente bajo la crisis de la pandemia de Covid-19.

Hay consenso en Puerto Rico de que urge un plan particular de desarrollo económico para la isla para mitigar la prolongada recesión económica, considerada ya por los economistas como una depresión.

A eso se añade el señalamiento hecho por el subdirector de Asuntos Legales de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (Aafaf), Hecrian Martínez, ante una audiencia de la Comisión de Hacienda del Senado este pasado miércoles de que el impacto económico acumulativo del Covid-19 terminará sobrepasando para el 2021 los seis mil millones de dólares en territorio puertorriqueño.

Martínez hizo el estimado del impacto económico incluyendo en el análisis la situación del desempleo causado por la emergencia de la pandemia de Covid-19 en Puerto Rico. Desempleo que pudiera rondar oficialmente en estos momentos sobre el 30 por ciento, aunque mucha de la desocupación sea parcial, mientras Puerto Rico está obligado a sostener todavía mucho de los aspectos restrictivos del período de cierre (lock down) del comercio y la industria de las áreas económicas no estrictamente esenciales.

Se desconoce cuánto de ese desempleo terminará siendo permanente cuando se termine reactivando la economía, en tanto que una oportunidad coyuntural se le presenta a Puerto Rico ante el hecho de que alrededor del 90 por ciento de los ingredientes activos («precursores» manufacturados) utilizados por los fabricantes de medicamentos estadounidenses provienen de China.

Es para detener esa dependencia bajo la crisis salubrista por la pandemia del Covid-19 que ha convertido a Estados Unidos en su epicentro, la razón por la cual desde Washington se ha venido contemplando esa posibilidad de volver a los tiempos de los incentivos tributarios permitidos por la Sección 936 del Código Federal de Rentas Internas.

Desde hace un tiempo a esta fecha, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) teme una escasez de medicamentos genéricos ampliamente utilizados» ante la dependencia de China de la manufactura de alrededor del 90 por ciento de los ingredientes activos («precursores» manufacturados) utilizados por los fabricantes de medicamentos estadounidenses. Es para detener esa dependencia que desde Washington se ha venido contemplando la posibilidad de volver a los tiempos de los incentivos tributarios permitidos por la Sección 936 del Código Federal de Rentas Internas para volver a convertir a Puerto Rico en emporio de la industria farmacéutica.

Los cuestionamientos que se hacen es por qué no aprovechar a nuestro favor la actual coyuntura histórica. INS

rsm/