San Juan, 9 abr (INS).- El senador Juan Dalmau Ramírez anunció la presentación del proyecto 1244, para garantizar la sostenibilidad presupuestaria de la Universidad de Puerto Rico (UPR) y declarar a la institución como servicio público esencial de alto interés sociogubernamental.
«En un momento de crisis fiscal a todos los niveles gubernamentales, no hay ninguna institución pública o privada capaz de absorber la multiplicidad de funciones que desempeña el sistema de la Universidad de Puerto Rico. Por eso, es un imperativo moral y estratégico evitar que la UPR continúe sufriendo el embate mortal de los recortes presupuestarios y garantizarle su viabilidad económica da cara al futuro”, dijo.
Opinó que «la UPR tiene una historia de más de cien años como faro de participación cívica, pensamiento crítico y servicio comunitario de y para el país. Hoy, es imprescindible que lo siga siendo. Y por eso reafirmamos nuestro compromiso de no claudicar al esfuerzo de obligar al Estado a cumplir con su responsabilidad ministerial de garantizar la permanencia y desarrollo de nuestra juventud a través del mayor instrumento de movilidad social con que cuenta el gobierno: la UPR», subrayó.
El portavoz senatorial del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) puntualizó que el proyecto 1244 enmienda el estatuto universitario a los fines de reconocer y declarar a la UPR como un servicio público esencial de alto interés sociogubernamental. «Igualmente, se establece otra enmienda cuyo objetivo es requerir que el Presupuesto Funcional que la Asamblea Legislativa proveerá anualmente a la UPR nunca será menor al que rigió para el año fiscal anterior, de manera que se garantice sus sostenibilidad presupuestaria a tenor con su clasificación como servicio público esencial», añadió el legislador independentista.
Dalmau Rmírez señala en su medida que la ruinosa situación financiera del gobierno de Puerto Rico hizo que la UPR dejara de recibir ingresos millonarios por servicios prestados durante el periodo de 2004 a 2015.
«Un porciento significativo de las deudas contraídas con la institución fue declarado como irrecuperable. En el año 2015, los mayores deudores, con un monto de 303 millones en cuentas por cobrar, fueron los planes médicos, el gobierno central y los gobiernos municipales. De esos 303 millones, solo 92 millones parecían recuperables. Estos datos demuestran que la UPR se ha convertido, de hecho, en una acreedora solidaria con Puerto Rico, que ha seguido aportando una cantidad sustancial de recursos para paliar la crisis que nos aqueja como país sin recibir los pagos que le adeudan. Sin sus aportaciones a servicios esenciales como educación, salud y desarrollo comunitario, los sectores más empobrecidos del país habrían quedado aún más desamparados durante estos once años de depresión económica que estamos lejos de superar», señaló.
Para el político, «existen miles de razones para proteger a la UPR y evitar que se continúe atentando contra su viabilidad económica. Permanecer inertes cruzados de brazos nos convertiría en cómplices e implicaría: una traición generacional inédita, otra catástrofe social en el momento más vulnerable de nuestra historia moderna, la imposibilidad de revertir la continua contracción económica y abonaría a que se intensifique la alarmante escalada migratoria entre la gente más joven del país. Así, se volvería más escabrosa la recuperación económica y disminuiría, de inmediato, la capacidad de hacerle frente a los reclamos de los acreedores privados de Puerto Rico».INS
lp
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