La Habana, 24 ene (INS).- Los servicios consulares de la embajada de Estados Unidos en La Habana sufrieron cambios drásticos a partir de la decisión del Departamento de Estado de EEUU de retirar la mayoría de su personal diplomático luego de los supuestos “ataques acústicos” que sufrieron funcionarios estadounidenses.
La causa esgrimida en septiembre del año pasado por Washington, que se mantiene hasta la fecha, fue la supuesta ocurrencia de “ataques acústicos” contra sus diplomáticos en la capital cubana.
Lo mismo se utilizó como excusa para reclamar la salida de 17 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington.
Sin embargo, un informe reciente del FBI, citado por la agencia AP, asegura que no existen evidencias sobre agresiones con el uso de sonido contra el personal estadounidense, una conclusión a la que también llegaron los expertos cubanos que analizaron el caso.
Como parte de las medidas tomadas por Washington, se suspendieron los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, siglas en inglés) en su sede de La Habana, cuya jurisdicción fue asumida por su embajada en México.
Así, las medidas tomadas por el Departamento de Estado de EEUU afectan a los cubanos interesados y suponen una carga extra para terceros países a los que se han redirigido algunos servicios.
“Estamos trabajando para atender con mayor rapidez el flujo normal de solicitudes de visados que tenemos desde siempre”, dijo al periódico Granma el embajador mexicano en Cuba, Enrique Martínez y Martínez.
Martínez señaló que no descarta que algunas personas prefieran utilizar su país como escala para solicitar otros tipos de visado para Estados Unidos, dada la cercanía geográfica, “pero eso también lo pueden hacer en cualquier otro lugar del mundo”.
Los cubanos pueden realizar las solicitudes de visas de no-inmigrantes (para viajes temporales a Estados Unidos con motivos turísticos, educativos, científicos, etc.) en cualquier consulado estadounidense que, contradictoriamente, no sea el de La Habana.
Varios afectados apuntan que esas condiciones encarecen el viaje y crean límites para los intercambios entre ambos países en temas que son de interés mutuo, como la colaboración científica y académica.
Mientras, la embajada estadounidense en La Habana permanece prácticamente paralizada.
Solo se realizan allí funciones diplomáticas y consulares básicas, incluyendo la asistencia de emergencia a ciudadanos estadounidenses en Cuba.
Las únicas visas que se procesarán son las diplomáticas y oficiales, así como casos excepcionales que demanden tratamientos médicos en Estados Unidos.INS
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Inter News Service Agencia de Noticias