San Juan, 22 dic (INS).- Una nueva chica ha hecho su entrada al Viejo San Juan para llenar un espacio que estaba vacío. La orfebrería Krogu Jewelers, en la calle del Cristo, muy cerca de la famosa capilla del Cristo, abrió sus puertas el pasado 9 de diciembre.

Krogu es propiedad de Sasenka Martic, una serbia que hace cuatro años vive en la isla. / Inter News Service
Krogu, una palabra eslava que significa “unión”, “conexión”, se especializa en la mejor plata con piedras semipreciosas. Es regentada por su dueña Sasenka Martic, una serbia que hace cuatro años vive en la isla.
Cada pieza tiene un diseño único, exclusivo, y por ser plata 950, no el usual 925, es maleable, que se puede ajustar, aumentar o achicar, al tamaño del dedo, la muñeca, o donde sea necesario.
Un resultado inevitable es que piezas como estas se heredan generación tras generación. Ese es su idea, asegura a la agencia Inter News Service (INS).
“Así, es eterna la pieza, la unión, el krogu”, revela, como si fuese un secreto que no desea revelar. “Son piezas que no tienen tiempo”, susurra, como para que nadie se entere de ese valor único que le adjudica a las creaciones que vende.
La plata 950 contiene más plata que la plata 925. Y en Krogu se mezcla con cobre, “una muy buena aleación”, dice, dando un único metal que no hay que esclavizarse para mantenerlo brillante y limpio. De hecho, con una toallita suave o cloft puede limpiarse.
Sasenka es afluente en seis idiomas: español, inglés, ruso, italiano, y por supuesto serbio y croata.
Prefiere llamarle “orfebrería” a su proyecto de negocios y no joyería. Tiene un diseñador que le hace trabajos exclusivos, elegantes pero atrevidos, poco vistos en la Isla. Este es el serbio Mladen Maricic. Pero igualmente el consagrado Miguel Ruiz Avilés le trabaja diseños únicos para Krogu.
Utiliza piedras semipreciosas como las perlas, blancas o negras, la amatista, la ágata druzi, el cuarzo suizo, el cuarzo verde, el ópalo fiery, que deja ver en su interior una hermosa llama, como encapsulada, la tanzanica, el ópalo mistic, el larimar.

La orfebrería de estas piezas son únicas y exclusivas. / Inter News Service
Esta última pieza es especial. En el Caribe el larimar solo se encuentra en la República Dominicana.
Las piezas se trabajan en brazaletes, pendientes, sortijas, aretes, collares. También tiene piezas para hombres, entre las que destacan gemelos para las camisas de vestir, pendientes, brazaletes y otros que pueden verse en el catálogo de la tienda que ha provisto para facilidad de los que les gusta comprar artículos de joyería. INS
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