Chile-Desigualdad y sistema de retiro, principales desafíos del presidente Sebastián Piñera

Por Andrés Alburquerque F.

Santiago de Chile, 18 dic (INS).- Luego de su inesperadamente amplia victoria en la segunda vuelta electoral del domingo y que lo tendrá a partir del próximo 11 de marzo como presidente por segunda vez, el empresario Sebastián Piñera Echenique tendrá entre sus máximos desafíos la desigualdad social, la gratuidad en la educación superior y una reforma en los sistemas de retiro.

Clave para Piñera será retomar el crecimiento económico de Chile, afectado principalmente por el bajo precio del cobre, la principal fuente de ingresos del país, y que no le permitió a la presidenta saliente, Michelle Bachelet Jeria, completar su amplia reforma social, con énfasis en la gratuidad universitaria y otras reivindicaciones como el aborto y la unión civil efectiva.

Aunque Chile es uno de los países más prósperos de la región, la desigualdad es un auténtico y gran desafío. El 5% de la población de mayores ingresos se queda con el 51% de las riquezas del país, según un estudio realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

Durante la administración de izquierda de Bachelet además se produjo una importante caída en la inversión, especialmente desde el extranjero, producto de una serie de razones técnicas, pero principalmente políticas, y el advenimiento de Piñera subsanaría rápidamente la situación.

Factor decisivo si se considera que durante el actual gobierno aumentó el gasto público y que el mandatario electo tendrá que ajustar los gastos en su regreso al presidencial palacio de La Moneda.

Para los analistas, será importante que Piñera logre eficientemente una de sus promesas de campaña: la modernización y digitalización del Estado, aumentar el uso de recursos naturales y avanzar poderosamente con la energización solar, con amplio potencial sobre todo en la zona norte. Y entrar de lleno en la explotación y comercialización del litio.

Empleos y retiros

En cuando a la creación de empleos -otra de las promesas de campaña- el desafío incluye, sobre todo, lograr trabajos de calidad, estables y de buena remuneración.

Amplios sectores de la población demandan el fin de las Aseguradoras de Fondos de Pensión (AFP) de la época de Pinochet y su reemplazo por otro que permita obtener mejores jubilaciones.

Pero para el líder de la centroderecha Piñera uno de los obstáculos principales será satisfacer la demanda de una reforma sustancial al sistema de jubilaciones, heredado de la dictadura de Augusto Pinochet y que se basa en una capitalización individual manejada por administradoras privadas llamadas AFP.

El economista y analista político Marco Kremerman explica que se trata de “un problema que tendrá que ser solucionado con mucha destreza, lo mismo que el problema de la salud, que se espera que se convierta en la próxima crisis”.

El cuestionamiento central es que las remuneraciones de retiro son demasiado bajas, y que no cumplen ni medianamente las expectativas cifradas cuando se creó el sistema, lo que ha generado en el último año una agitada protesta social.

Educación y quiebre político

Bachelet dejará avanzada gran parte de la ambiciosa reforma educativa que planteó al inicio de su gobierno y que al final de su mandato permitirá estudiar gratis en la universidad a unos 260 mil jóvenes. Pero la ley que establece la gratuidad universal de forma permanente todavía se discute en el Congreso.

Pero para Kremerman “el primer gran desafío para Piñera será asegurar la gobernabilidad. Tenemos una gran pérdida de legitimidad de la clase política, un divorcio muy grande con la ciudadanía”, lo que explica el bajo nivel de participación en las elecciones.

Y también en la inesperada cantidad de votos (un 20%) que recibió en la primera vuelta Beatriz Sánchez, del Frente Amplio (FA), nueva alianza formada por 14 agrupaciones de izquierda lideradas en su gran mayoría por jóvenes que proponen una nueva forma de hacer política.

Y con un Congreso dividido en tres grandes bloques, integrados por más de una decena de partidos, los analistas coinciden en que será prácticamente una “hazaña” para el futuro Ejecutivo manejar la agenda legislativa y abrir camino a sus proyectos.

El FA logró 20 escaños de diputados y uno de senador, y se convirtió en la tercera fuerza detrás de las dos alianzas que se han disputado el poder desde el retorno de la democracia: la de centroizquierda Nueva Mayoría (antes Concertación) y la de centroderecha Chile Vamos.

En ese marco, Piñera tendrá que negociar con la centroizquierda, sobre todo si se tiene en cuenta que en Chile para aprobar leyes hacen falta mayorías de dos tercios de los votos.

“Pero el costo de no asumir las reformas propuestas será más alto que hacerlo. Se va a tener que distanciar de los sectores más conservadores y autoritarios. Si no lo hace, Piñera va a replicar la situación del gobierno anterior, en el que se produjo mucha tensión en el Congreso”, remarca el cientista político Octavio Avendaño.

Por todo lo anterior, muchos consideran que el de Piñera será un gobierno más de continuidad que de cambios, y que sus grandes promesas, con las que logró derrotar con un 54,57 por ciento de los votos al periodista Alejandro Guillier (45,43%), pueden diluirse ante un panorama adverso en lo económico y socialmente muy agitado. INS

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