R. Dominicana-Un proyecto de exploración minera desata la ira y el demonio en los pobladores de San Juan de la Maguana (crónica)

Cultivos agrícolas en una comunidad de San Juan de la Maguana. / Inter News Service

Por Manuel Vólquez

Santo Domingo, 17 feb  (INS).- El demonio y la ira parece haberse apoderado de los habitantes de la sureña provincia San Juan de la Maguana, luego de que la empresa minera Goldquest Dominicana, de origen canadiense, anunció las intenciones de extraer oro y cobre en grandes extensiones agrícolas, mediante un ambicioso proyecto ya consensuado con el Estado dominicano.

Con ese plan, la multinacional ofrece invertir 160 millones de dólares, aportando al país en impuesto, de manera directa, 25 millones, de acuerdo con lo proyectado por el presidente de la empresa, Julio Espaillat.

Explicó que el proyecto, que iniciaría en 2020 ó 2021, si los ministerios de Energía y Minas y Medio Ambiente aprueban todos los permisos, aportaría a las comunidades unos cuatro millones de dólares, equivalente al 5% que está relacionado a la ley ambiental, y generaría unos mil empleos de forma directa.

Esta exploración supuestamente no afectaría el medio ambiente, porque el proceso sería a través de túneles para sacar los minerales. “Es un plan generador de desarrollo, porque impulsa a la región”, manifestó Espaillat.

El programa, según Espaillat, va ligado muy de cerca a la parte ambiental, porque es una zona que ha sido muy deforestada a través de los años y la empresa que dirige tiene el compromiso de crear un plan de reforestación a largo plazo en el que podrán restituir el bosque y crear agua.

El experto asegura que “la minería sostenible y responsable” que piensan desarrollar “tiene que ver con el cuidado del medio ambiente, la responsabilidad con las comunidades, pero además, ser económicos”.

Las riquezas de estas tierras trascienden la agricultura, ya que también posee yacimientos de oro y plata y es la razón por la que son ambicionadas por dos empresas de capital canadiense, las cuales quieren explorar ese territorio para determinar la factibilidad de la explotación de esos minerales.

Se trata de las instituciones Gold Quest y la Corporación Minera San Juan, a las que el Ministerio de Energía y Minas les otorgó 19 concesiones para explorar el territorio, concesiones que equivalen casi a la mitad de las otorgadas a nivel nacional, cuyo total asciende a 39.

Sin embargo, la propuesta fue rechazada por diversos sectores de la sociedad de San Juan de la Maguana, tierra que vio nacer al presidente dominicano Danilo Medina y ubicada en el suroeste del país, a 190 kilómetros (118 millas) de Santo Domingo, vía terrestre, con una población de 71,494 personas, según el censo de Población y Vivienda de 2010.

Las protestas en las calles no cesan, mientras sus aguerridos pobladores advierten que estarían dispuestos a sacrificar la vida, si fuere necesario, para impedir la consumación del proyecto, el cual es refrendado por el gobierno a través del Ministerio de Energía y Minas.

Productores agropecuarios, ambientalistas, la Iglesia Católica, legisladores y líderes políticos se unieron a las protestas, alegando que contaminaría la presa de Sabaneta, que irriga los terrenos donde cosechan “el oro agrícola”, como le llaman a la producción agropecuaria en el Valle de San Juan, y suple el 70% del agua que se consume.

Manuel Matos, dirigente agropecuario, afirma que la explotación minera “sería una hecatombe para toda la región Sur”, porque el río San Juan desemboca en el Yaque del Sur.

No obstante, políticos sanjuaneros como Bolívar Beltré Lorenzo piden esperar los resultados del estudio de impacto ambiental, y acoger lo que establezca esa investigación por el bien de todos.

El terreno pretendido por la compañía canadiense es utilizado por los agricultores sureños para el cultivo de habichuelas, arroz y otros productos de gran demanda en el mercado nacional e internacional, por lo que la idea de explotarlo ha desatado la ira de los pobladores.

En este debate, el presidente de la Mesa Redonda de los países de la Mancomunidad en el país, Fernando González, aseguró que las empresas mineras que actualmente operan en República Dominicana “lo hacen de manera responsable”, aunque admitió que en décadas pasadas esas empresas no operaban de igual forma.

En San Juan de la Maguana, localidad conocida como el “Granero del Sur”, fundada a principios del siglo XVI (hacia el año 1504) por Diego Velázquez, se cosecha alrededor del 25% de los frijoles que se consumen en el país. Además, es el principal productor de maíz, y de grandes volúmenes de otros rubros como batata y ahuyama.

Gran parte del valle de San Juan está sembrado de gandules y habichuelas. Las principales actividades económicas de la provincia son la ganadería y la agricultura; en este valle existió desde los tiempos de la colonia una “simarronada” de ganado vacuno, caprino y caballar que fue desapareciendo a través de los años.

A pesar de su gran vocación agropecuaria, las últimas mediciones realizadas por el Ministerio de Economía, entre 2014 y 2015, la sitúan entre las 10 provincias más pobres del país. La mayor concentración de pobreza está en la zona rural, en especial en la enclavada en la cordillera Central, como el paraje de Hondo Valle, cuyos moradores sólo pernoctaban allí durante la época de cosecha.

De acuerdo a las estadísticas oficiales, la provincia dispone de 400 mil tareas disponibles para cultivos y 250 mil para irrigar la presa de Sabaneta. Para acceder a esa comunidad, se toma una carretera en mal estado que inicia en la presa de Sabaneta y atraviesa los parajes Ingeñito y Boca de Los Arroyos. INS

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